15 mayo 2013

"Searching for sugar man"_ una película que te hará recuperar la esperanza.

Después de pasar mas de un año desde la última entrada en do-cumenta, hoy definitivamente hoy, me decido a escribir. El descubrimiento de una joya lo merece. Hablo de "Searching for sugar man", el documental musical que a dado la vuelta al mundo. Una película que nos transporta a la melancólica vida solitaria y callejera de un músico ( para muchos el mas grande del folk que a existido jamás) que deambula por las calles de Detroit. A través de sus canciones conocemos a Sixto Rodriguez  que como tantos músicos permanece en el olvido y del que solo se había especulado con la posible manera en que murió. Después de décadas, se descubre a la estrella mediante la búsqueda que realiza el propio director de esta joya.

 Muy recomendada.

 

19 enero 2012

Český sen_(Sueño checo)

27 octubre 2011

Steam of Life, los santuarios de Finlandia.

Por: Alfonso Martínez


Hace unos dias tuve la posibilidad de ver Stream of life, un documental dirigido por Joonas Berghäll y Mika Hotakainen que muestra en esencia al ser humano, su necesidad de hablar, expresarse, compartir sus emociones y dar sentido a su vida. Nos adentramos en los rituales practicados tanto por hombres como por mujeres dentro de las saunas, una especie de pequeños santuarios de la cultura de Finlandia, y vemos concretamente la visión sobre los hombres finlandeses.

Parece ser que las limpiezas que se realizan en estas saunas se utilizan como limpieza tanto emocional como física en Finlandia. Entre el vapor de las saunas los hombres nórdicos caracterizados por su frío carácter crean poesía cada día dentro de estos santuarios, a la vez que hacen un esfuerzo por expresar sus mas íntimos sentimientos y emociones.

Los protagonistas de Steam ol Life se abren con una increíble sinceridad contándonos la vida de sus familias, hijos, divorcios, amor, pérdida, y lucha. Por otro lado la cinta muestra al espectador la vida cotidiana Finlandesa, y vemos como en Finlandia pueden aparecer saunas portátiles en cualquier momento, utilizando remolques, tipis, automóviles y hasta cabinas de teléfono.

Steam of life se desarrolla exclusivamente mediante el juego de imágenes de los helados paisajes de Finlandia frente a las imágenes cálidas de las saunas y utilizando el discursos de cada protagonista. Los hombres hablan despacio, con tono meditativo inspirados quizá por el propio ambiente, se muestran receptivos a escuchar a su compañero, con paciencia, y se establece un sincero dialogo.

Pero detrás de cada bella imagen íntima, acogedora del interior de los baños se esconde una trágica historia, triste, que se interrumpe en algún momento por escenas de humor, y de alivio después de compartir su historia.

Producción: Joonas Berghall

Edición: Timo Peltola

Fotografía: Heikki Farm, Jani Kumpulainen

Sonido: Christian Christensen

Música: Jonas Bohlin

Productoras: Oktober Oy, Rode Orm Film AB

Distribución: Films Transit International

01 octubre 2011

El Rito_Isaki Lacuesta



Descripción:

Una cita extraída del capítulo 15: (Mitología, Natale Conti, Rosa María Iglesias, Universidad de Murcia).

Habían dejado en el templo a cuatro ancianas con hoces, a cuyo cuidado estaba matar la vaca que hubiera entrado. Y una de ellas, cuando le tocara en suerte, tenía la orden de cortar el cuello de la víctima. (...) Pero mucho más ridícula era aquella costumbre que se conservaba en los sacrificios de Júpiter con el sobrenombre de Polieo (...), pues en esos sacrificios fue costumbre poner sobre el altar cebada mezclada con trigo y no se permitía que hubiera allí vigilante alguno. Cuando una vaca se acercaba al altar a causa de los sacrificios preparados y tocaba aquellos granos sobre el altar, uno de los sacerdotes arrojaba una segur cogida de repente contra la vaca y al punto huía. Los que allí estaban, como si no hubieran visto al matador, llamaban a juicio a la segur como autora y rea del asesinato, la cual era condenada a ser destrozada; pero la víctima, ya que no podía vivir, decidían que fuera inmolada a Júpiter Polieo con los votos de todos y de común acuerdo>>.


Rodamos "El rito" en un matadero de la provincia de Gerona, durante el mes de agosto de 2010. Íbamos vestidos con bata blanca, zapatillas de papel y gorro también blancos, suministrados por el propio matadero. Obtener el permiso de rodaje fue sencillo. Hacía calor. Al terminar, tuvimos que limpiar a fondo la cámara y el trípode, que eran prestados. No dejamos de comer carne.

Sinopsis:

Cortometraje de tipo documental (8 minutos) sobre el sacrificio ritual que lleva a cabo el imán de la mezquita de Salt (Gerona), la ciudad española con mayor porcentaje de población marroquí.

Isaki Lacuesta. El rito. 2010. Dedicado a Miquel Barceló. - CÁMARA, DIRECCIÓN Y MONTAJE: Isaki Lacuesta - SONIDO DIRECTO: Isabel Campo - MÚSICA: Mursego

25 junio 2011

Pantalla global. Incubant una exposició_Gilles Lipovetsky i Jean Serroy.









Video streaming by Ustream

02 junio 2011

Españistán, de la Burbuja Inmobiliaria a la Crisis (por Aleix Saló)

24 mayo 2011

Informe: documental interactivo. Con la realidad sí se puede jugar

Texto de María Yáñez –periodista, investigadora y productora de contenidos web– sobre el «i-doc» (interactive documentary).


Informe: documental interactivo. Con la realidad sí se puede jugar


Bajo la montaña de neologismos terminados en «-media» (multi, hiper, cross, trans...), a la que llevamos subidos los últimos años, está emergiendo sin demasiado ruido un artefacto, el documental interactivo, que así dicho es difícil de imaginar para quien nunca haya visto ninguno, pero que promete ofrecer los mejores debates sobre qué es o no interactivo y qué es o no documental. Para empezar tiene algo muy bueno, y es que se está produciendo mucho más de lo que se está discutiendo en academias, blogs o eventos ad hoc. No podemos decir lo mismo de otras buzzwords que parecen generar más expertos que creadores. Aún así, como veremos a continuación, habrá mucho que discutir y mucho que preguntarse ante un género que parece concentrar en su corpus todos los elementos y problemas clave de las narrativas digitales de este inicio de siglo.

El primer congreso internacional sobre documental interactivo es todavía muy reciente. Se celebró el pasado 25 de marzo en Bristol bajo el nombre i-Docs, organizado por una de las personas que a día de hoy más sabe o quiere saber sobre este particular, la investigadora Sandra Gaudenzi. Su web Interactive Documentary trata de hacer inventario y comentar la actualidad del documental interactivo, mientras comparte el proceso de elaboración de su tesis del mismo título, colgando los capítulos a medida que avanza. El trabajo es muy interesante, quizás porque estudiar el documental interactivo es estudiar y confrontar todos los puntos calientes de la narración multimedia de los últimos años, y poner en situación todos los trabajos que quepan en este concepto, desde los más arties hasta los que empiezan a brotar con mayor vocación industrial. Porque tipos de i-doc hay muchos, y para delimitar el campo de trabajo recomendamos el estudio del catalán Arnau Gifreu, que también estuvo ese día en Bristol presentando sus propuestas de definición y taxonomía.

Lo más importante del empeño de Sandra Gaudenzi, que además imparte sus conocimientos de la materia en la Universidad de Goldsmiths en Londres, es que ha logrado crear cierta comunidad de interés en torno al tema, reunida ese día en Bristol, y que al tiempo ha empezado a conectar conceptualmente obras de muy diversa naturaleza, unidas por el uso de la interactividad y la no ficción.

Pero en los tiempos que corren, ¿qué no tiene un poco de interactividad o de no ficción? ¿Es el documental interactivo el saco en que meter todos los artefactos x-media creados en los últimos años, incluidos los fotoensayos, los reportajes multimedia de los periódicos, las visualizaciones de datos, los mapas de imágenes y las líneas de tiempo, los docu-games, los videoblogs o realmente cualquier cosa? Por otro lado, ¿no le debemos a la larga tradición del documental de cine o de televisión adjudicarle en la nueva era sólo aquellas obras que, por así decirlo, al menos se parezcan a un documental?

En su "An Interactive Documentary Manifesto", los portugueses André V. Almeida y Héitor Alvelos desconfían de la tendencia actual a llamar «documental» a cualquier pieza de no ficción que podamos ver en internet. Y advierten de cierto abuso semántico del término, que hace que las altas expectativas que puede generar la mezcla de dos palabras de moda como son interactivo y documental se nos derrumben al ver que muchas veces estamos hablando de «piezas multimedia más cercanas al Powerpoint que al cine». Así que tratemos de poner el listón un poco alto, o al menos tengamos precaución, amigos entusiastas del new media.

En último término, y poniéndonos pejigueros, ¿no es «documental interactivo» un oxímoron? ¿Hasta qué punto una obra cuyo máximo valor es el punto de vista de su creador se puede dejar en manos de los usuarios? ¿Es interacción lo mismo que participación? ¿Es esto nuevo o ya había documentales interactivos antes de que se inventasen?

¿De dónde venimos?

El estudio de los precursores nos lleva hasta Chris Marker y sus experimentos digitales como "Inmemory", o a Lev Manovich y su cine de base de datos, del que el propio Manovich dice que ya lo inventó Dziga Vertov en 1929 con "El hombre de la cámara", y que lo continuaron algunos otros cineastas como Peter Greenaway. También resuenan Jean Vigo y Walter Ruttmann y sus sinfonías de ciudades, como subgénero del que el documental interactivo actual bebe directamente, aunque ahora con mapas, GPS y todas las nuevas formas de explorar/experimentar los lugares. No podemos olvidar, como origen de todo esto, todo el hipermedia desarrollado en las últimas décadas, empezando por el "Aspen Movie Map" (1978) del MIT, precursor de mucho del locative media, que marcará buena parte del futuro del documental interactivo.

En España fue notable, y bastante adelantada a su tiempo, la experiencia multimedia del documental "La pelota vasca", de Julio Medem, como ya comentó Joan Carles Martorell aquí mismo. Es una lástima que la web que alojaba todo el volumen de entrevistas originales que componían el material de la película y que no cabían en el metraje de las salas ya no esté online, pero la filosofía no era muy diferente de la que alberga, por ejemplo, la web de otra producción documental española muy reciente, "¡Copiad, malditos!", de Stéphane M. Grueso. De todas formas el webdocumental en España está aún muy poco explorado, con excepciones como "Gernika, pintura de guerra", una producción interactiva de TV3 hecha en 2007, pero que no ha tenido continuidad en la televisión pública catalana, como sí ha sido el caso en otros países como Francia o el Reino Unido.

¿Quiénes somos?

Si echamos un vistazo a quiénes son los agentes o productores que están promoviendo la creación de documental interactivo en el mundo, nos encontramos en primer lugar que las televisiones y filmotecas públicas siguen siendo, cuando quieren, punta de lanza de la innovación y laboratorio de nuevas formas audiovisuales. Destacaremos ARTE y su fuerte apuesta por el webdocumental, a veces como complemento a los documentales que emiten por televisión, y otras veces como obra independiente y sólo entendible desde la interacción web, como veremos con algún ejemplo más adelante. La BBC también opta por el crossmedia para llevar a la web sus obras televisivas, pero aún no parece tan dispuesta a prescindir del medio televisivo como eje principal. En el extremo de la filosofía de crear obras interactivas sólo para la web está el National Film Board de Canadá, más que nada porque no es una emisora de televisión sino una entidad dedicada al cine. Eso sí, con una apuesta por los medios digitales ejemplar tanto en la difusión de su extenso catálogo, como en la experimentación con nuevos formatos interactivos. También veremos cómo los i-doc más premiados del momento están viniendo de allí.

Junto a los operadores clásicos, se está configurando un nuevo ecosistema en el que los intermediarios ya no son necesarios para hacer llegar mensajes y realidades a la audiencia. Cada vez es más frecuente ver como instituciones, fundaciones, ONGs y colectivos de activistas de distintos ámbitos promueven estos nuevos productos, atraídos por las potencialidades del digital storytelling, la viralidad y el DIY. Asimismo, la publicidad y el marketing están utilizando muchos de estos formatos para involucrar a audiencias y potenciales consumidores, con el llamado contenido de marca. Podemos hacernos una idea viendo, por ejemplo, la cartera de clientes que tiene una de las productoras más expertas en la creación de productos multimedia para terceros, MediaStorm. Para identificar los cambios y los nuevos agentes de este ecosistema en transición, vale la pena leer el estudio sobre "Documental y nuevas plataformas digitales" (PDF) que acaba de publicar el Observatorio del Documental de Canadá.

Y aquí es donde nos volvemos a cruzar con todas las buzzwords del momento, y donde empezamos a ver documentales interactivos de amplio espectro apareciendo en cualquier evento relacionado con transmedia storytelling, crossmedia, content 360º y con marketing digital, pero también con los festivales de puro cine documental. El IDFA de Amsterdam comienza a prestar mucha atención a toda la producción documental del ámbito de los nuevos medios a través de su DocLab, y junto a las organizaciones como Power to the Pixel o Submarine Channel, celebra y comisaría eventos sobre el tema en todo el mundo. Empezando por el SXSW, festival-ex-hipster-de-todo-lo-que-mola, y siguiendo por eventos profesionales de alto standing como en MIPTV de Cannes. Allí se entregan desde hace unos años los Emmy Digitales que, junto con los Webby, son lo más parecido a unos posibles Oscars del contenido web. Otros importantes festivales de cine como Sundance o Tribeca están también empezando a estimular la producción de obras interactivas mediante nuevos certámenes y subvenciones.

Hipertexto e inmersión

En estos momentos, si hay algún reinado en el mundo del i-doc, éste se reparte entre dos coronas que ya mencionamos: los productos del NFB de Canadá y los que el estudio Upian hace para ARTE en Francia. Veamos algunas de sus joyas.

El National Film Board de Canadá, tras décadas produciendo o apoyando casi todo el cine hecho en ese país, con especial atención a los documentales y a la animación, está haciendo una apuesta muy importante y, en todos los sentidos, envidiable, para difundir su gran catálogo en la web y en los dispositivos móviles, y facilitar su uso en el ámbito de la educación. Al mismo tiempo, han tenido claro que el uso de internet no sólo sirve para difundir lo que ya tienen sino para experimentar nuevas formas de contar historias. En el apartado "Interactive" de su magnífica web podemos encontrar el catálogo de obras interactivas, en su mayoría documentales, que han conformado en apenas tres años. Destaca la ambiciosa y multipremiada "Highrise: Out My Window" (Katarina Cizek, 2010), que se define como «el primer documental 360º», y se propone explorar el estado de nuestro planeta urbano, contado por personas que ven el mundo desde sus ventanas en altas torres de los suburbios de al menos 13 ciudades diferentes.

Es un documental hipertextual e inmersivo que busca sumergir al espectador en la historia y los lugares mediante una interfaz que imita los entornos 360º de algunos videojuegos. La interacción se basa en un dispositivo de mosaico hipermedia que combina vídeo, fotografías, voces en off y música, y en una navegación intuitiva que nos permite elegir qué queremos ver y en qué orden, sin priorizar ningún relato. "Highrise: Out My Window" tiene una autora muy clara pero también está abierto a las colaboraciones de los usuarios, que están invitados a subir a Flickr sus fotografías tomadas desde torres de estas características, en una especie de casting de localizaciones para futuras grabaciones e incorporaciones al mosaico global.

Otra pequeña maravilla es "Welcome To Pine Point" (Paul Shoebridge y Michael Simons, 2011), que nos hace un retrato muy personal de una pequeña ciudad canadiense creada en los años 60 al calor de asentamiento minero, que desapareció literalmente del mapa cuando el zinc y el plomo se acabaron. En este caso los autores trazan el itinerario de la historia, y nuestra interacción se limita a hacer clic en los distintos elementos del collage multimedia que nos proponen.

De este lado del Atlántico, los estudios Upian se han propuesto llevar la interactividad en el documental bastante más lejos. Su director, Alexandre Brachet, dejaba claro en Bristol que «nosotros no hacemos transmedia, hacemos cosas de internet». Llevan más de 13 años programando webs y proyectos interactivos y esa experiencia les ha servido al menos para saber cómo se comporta un usuario delante de una pantalla y qué espera conseguir. Y así, sus documentales se proponen situar al usuario como protagonista de la acción, o al menos hacer que éste se sienta como los personajes auténticos de estas historias reales. No se limitan a mostrarnos una serie de elementos más o menos multimedia o clicables, sino que nos colocan en un punto de vista que de partida nos va a condicionar nuestra interpretación del relato. Brachet lo cuenta muy bien en sus presentaciones, como ésta en la que explica los casos de estudio de "Gaza/Sderot" y "Prison Valley".

En uno de sus primeros experimentos narrativos, el equipo de Upian se enfrentó nada menos que al más allá. ¿Qué nos ocurre cuando morimos? No hablaban de metafísica sino de algo tan físico como son los procesos a los que someten, en cualquier funeraria, a cualquier cuerpo que acaba de fallecer, antes de enterrarlo o incinerarlo. "Thanatorama" (2007) es una obra inmersiva desde el primer momento, con un recurso narrativo bastante evidente pero poco utilizado: el uso de la segunda persona, que en los diferentes textos nos va guiando como si nosotros mismos nos acabásemos de morir. Lo hace con la ayuda de unas imágenes que nos adentran en ese mundo desconocido que es el interior de una funeraria, y por un estilo poético que hace más agradable, al tiempo que turbador, nuestro supuesto paso a mejor vida. Las elecciones que se nos ofrecen al navegar son en su mayoría binarias, al estilo de «elige tu propia aventura», y el documental se completa con testimonios de personas que trabajan en la industria funeraria, que nos explican en qué consiste cada parte del proceso. También se mezcla fotografía y vídeo con animación en Flash.

Este juego de inmersión se lleva al máximo extremo hasta ahora visto en "Prison Valley" (David Dufresne y Philippe Braul, 2010), la gran producción de Upian del pasado año, y la más premiada hasta la fecha, junto con "Highrise: Out My Window". "Prison Valley" retrata la vida de una ciudad de Colorado que vive de las 14 cárceles que hay a su alrededor, y está contada directamente como un videojuego, situando al usuario en el papel de un forastero que viene a visitar a alguien a la cárcel. Tras una secuencia lineal narrativa de llegada al pueblo, nuestro punto de partida para la interacción es la habitación del motel en el que nos alojamos, con claves apoyadas en objetos que nos llevarán a distintos puntos de la historia. Poco a poco, en función de nuestras decisiones de exploración, iremos avanzando en un guión que se nos dosifica muy bien y nos guía por un itinerario narrativo oculto que no nos dejará llegar al final a menos que hayamos pasado por las fases anteriores.

La propuesta es de una narración bastante compleja, y de una obra de larga duración. Los autores querían expresamente huir de la idea de que el audiovisual en internet debe ser breve, y su intención era hacer una obra importante que el espectador pudiese estar experimentando durante horas, como sucede con un videojuego. Además, a lo largo del viaje vamos encontrando diversas pistas en objetos que nos llevan a distintos extras, bien de información contextual o bien con enlaces al exterior que completan nuestra experiencia y nos invitan a investigar más sobre el tema por nuestra cuenta. De hecho, uno de los mecanismos de participación que proponen es entrar en contacto con alguno de los personajes que aparecen en el documental. Aunque la realidad es que muy pocos usuarios que vieron el documental lo hicieron, según confiesa Alexandre Brachet.

El documental colaborativo: ¿cómo y por qué participar?

Hemos visto ejemplos de documental hipertextual más o menos inmersivo, pero en las diferentes categorizaciones que empiezan a establecerse sobre el documental interactivo encontramos más tipos, como el documental colaborativo, del que hay muchos ejemplos. Tal vez el más conocido, aunque no el más ejemplar, sea "Life In A Day", producido por Ridley Scott para Youtube (con su controvertida letra pequeña).

Volviendo a Dziga Vertov, es muy interesante la experiencia de "Man With A Movie Camera: Global Remake". Se trata de ir re-versionando continuamente la película de 1929, con imágenes enviadas por personas de todo el mundo en las que interpretan el guión original de Vertov en el siglo XXI. Los distintos planos van rotando cada día, de forma que el montaje nunca es el mismo. También hay planos que permanecen en negro porque todavía no los ha filmado nadie, y se invita a los usuarios a completarlos. La autoría de cada plano se atribuye, pero los contenidos están liberados con licencia de Dominio Público.

El documental colaborativo puede requerir la participación de los usuarios básicamente de dos formas: enviando material audiovisual que luego el autor montará a su manera, o al revés: con la oportunidad de intervenir en el montaje remezclando el material que ha rodado el autor principal. Algo así es lo que quiso hacer en su día Brett Gaylor, autor de "RIP! A Remix Manifesto", que ofrecía a los espectadores la oportunidad de hacer remezclas de la película y hacer crecer con ellos el proyecto bajo el concepto de open source cinema. El siguiente paso fue invitar a los usuarios a que enviasen imágenes para lo que sería la secuela de la película, "Remix 2.0", en fase aún muy primitiva, casi incierta.

Con estos experimentos de creación colectiva los escepticismos sobre la autoría y el punto de vista vuelven a dispararse: ¿puede el autor compartir su punto de vista con el de sus usuarios-colaboradores? ¿Puede existir un punto de vista colectivo en el documental? ¿Quieren realmente los espectadores participar o lo que buscan en una obra documental es sólo la mirada del autor? Las experiencias vistas hasta ahora muestran que somos más dados a participar creando datos, material bruto, que realizando nuestros propios montajes a partir del material de otros. Bien es cierto que las herramientas para hacerlo todavía no están al alcance de todo el mundo. Cuando lo estén, los creadores han de ser muy hábiles al integrar cualquier proceso de cocreación en el propio discurso narrativo del documental, para que tenga sentido más allá del mero experimento del remix y los espectadores-usuarios sientan realmente la necesidad de colaborar para completar la experiencia documental propuesta por el autor.

Hacia el documental sin vídeo. ¿Es posible? ¿Es documental?

A estas alturas, a lo mejor es un poco absurdo el debate de si el documental interactivo debería tener como materia prima la imagen en movimiento para poder ser considerado documental. La disposición de los elementos multimedia visuales y sonoros, aunque ninguno de ellos sea vídeo, conforma en sí una experiencia audiovisual en la que el diseño de la interfaz es la clave. Cuando está bien hecho, lo de menos es si hay vídeo o no. Estamos teniendo una experiencia audiovisual. Se nos está contando una historia. Estamos inmersos en ella. Nos involucramos, incluso físicamente. Nos emocionamos.

El artista neoyorquino Jonathan Harris es experto en buscar esta emoción, y conseguirla, por medio de la programación, el diseño y la visualización de datos. Su proyecto "We Feel Fine" (2006) está programado para que un motor de búsqueda rastree en Google, en tiempo real, las frases escritas en blogs que empiecen por «I feel...», clasificando los resultados por fecha, por país, por género o por edad, de forma que podamos visualizar un mosaico de los sentimientos de muchas personas, sin ver su cara ni oír su voz, sólo procesando datos y obteniendo información sobre cuáles son los estados de ánimo, las ilusiones y frustraciones de un grupo de gente casi abstracto.

En la misma línea, "Lovelines" bucea por todas aquellas frases que empiezan por «I love...» o «I hate...» y va trazando la línea que separa el amor del odio, con su correspondiente paisaje emocional. El diseño de la interfaz está especialmente cuidado, y es un elemento imprescindible para implicar y emocionar al espectador/usuario. Pero el elemento clave en ambos proyectos es la interacción, el hecho de que no sólo tengamos que hacer clics más o menos guiados o aleatorios. Es nuestra búsqueda la que determina lo que vamos a ver, el tipo de datos que se nos van a devolver, y somos sujetos activos de esta búsqueda. En el fondo quien cuenta la historia somos nosotros con ayuda de la máquina, y el documental es más código que imagen. Lo sentimos por Manovich, pero ésto sí es auténtico soft cinema (aunque prefiramos llamarle media visualization).

Vean, si no, "The Whale Hunt", la historia que nos cuenta Harris sobre su convivencia con un pueblo esquimal durante la caza de la ballena. El documental se compone de una base de datos fotográfica con imágenes capturadas cada 5 minutos desde el inicio del viaje hasta el final. Al margen de la belleza de las fotografías y de la emoción de la historia, es muy interesante cómo nos propone explorar la historia de varias maneras: por día, por hora, por contexto, por tema o por personaje. El propio Harris cuenta en la web cuál es la filosofía de esta propuesta:

«El propósito de este proyecto era triple:

En primer lugar, experimentar con una nueva interfaz para narrar historias. En este sentido las fotografías se presentan dentro de una interfaz que muestra la historia de la caza de ballenas momento a momento. Cada espectador experimentará la historia de manera diferente, y no necesariamente de un modo lineal, permitiendo que cada espectador se construya su propia idea acerca de historia.

Segundo, es permitirme experimentar el mismo tipo de recolección de datos incesante que realizan los programas de computador que habitualmente escribo. Se pone mucho empeño en hacer que los computadores «comprendan» lo que es ser un ser humano (a través de data mining o la inteligencia artificial), pero rara vez los humanos intentan ver desde la perspectiva de un computador. Es por esto que estaba interesado en alcanzar una cierta empatía con el computador, una ayudante constante en mi trabajo.

Y tercero, es el hecho de trasladar una experiencia épica del mundo real y hacer llegar esta vivencia de la mejor manera a internet, de forma que la experiencia pueda ser compartida con mucha otra gente.»

Si les interesa el ideario de Harris, no dejen de ver alguna de sus charlas TED:

El documental experiencial: inmersión sí, pero en el mundo físico

Estamos en la era de los locative y pervasive media, de los GPS, los smartphones y la realidad aumentada, y el documental también va a querer jugar a eso. Ya podemos ver una película e identificarnos con sus personajes, podemos simular una historia en una pantalla y ponernos en la piel de un personaje a través de un avatar. Es hora de experimentar esa simulación en el espacio físico, y tal vez sea éste el modo de interacción más conectado con la realidad de los que hemos visto hasta ahora. Nos convertimos en parte de una historia que ni siquiera se puede representar, sólo vivir en el momento.

Hemos visto que muchos de los proyectos documentales en la web apoyaban su navegación en mapas, conectando la historia y sus personajes con los lugares reales en los que se desarrollaban. Lo han hecho David Lynch y su hijo Austin con "The Interview Project", situando en el mapa una serie documental que era al tiempo una road movie. Lo ha hecho Upian en otro fabuloso proyecto en el que la geografía es clave, como "Gaza/Sderot". Lo hicieron en la NFB para retratar las caras de la crisis en su proyecto "GDP" ("Producto Interior Bruto"). Y se hace, sobre todo, en las nuevas sinfonías de ciudades de este siglo, como "Les Communes de Paris", un sofisticado retrato a pequeña escala del Gran París inspirado, cómo no, en los situacionistas.

A fin de cuentas, el situacionismo y la teoría de la deriva de Debord tienen mucho que ver con la forma en que se nos propone acceder a la realidad en el documental interactivo, sea en el modo hipertextual o autoestopista en el que el azar o la intuición marcan nuestra navegación y nuestra forma de acceder al discurso, o bien sea, entrando ya en materia, en las piezas que unen narrativa documental con intervenciones en el espacio y tiempo real.

El estudio británico Blast Theory lleva años creando proyectos que mezclan realidad, narrativa, juego y acciones en el espacio físico. En su obra de 2007 "Rider Spoke", la experiencia consistía en subirse a una bicicleta y recorrer en ella la ciudad de Londres por la noche. La bicicleta tenía instalado un dispositivo que era al mismo tiempo pantalla, GPS y grabador de audio, a través del cual se nos invitaba a llegar hasta un lugar escondido y una vez allí contestar en alto una pregunta, al tiempo que escuchábamos las respuestas de los otros participantes. La única forma de acceder al contenido resultante era desde la bicicleta, participando en la obra de forma física y en tiempo real. Por suerte los de Blast Theory hicieron varios vídeos sobre el proyecto.

El director de Blast Theory, Matt Adams, presentó en i-docs dos de sus últimos trabajos. El primero era "Ulrike And Eamon Compliant", un ambulatory work que invitaba a los participantes a asumir el rol de Ulrike Meinhof, fundadora de la Fracción del Ejército Rojo, muerta en 1976, o el del miembro del IRA Eamon Collins, muerto en 1999. Usando diversos espacios reales y un teléfono móvil, el propósito era poner al participante a recrear hechos reales en la piel de sus protagonistas y a tener que tomar decisiones moralmente incómodas, haciéndole preguntas que le llevaban a reflexionar sobre qué tipo de persona era. Este trabajo se presentó en la Bienal de Venecia en 2009.

El otro, más reciente, es "A Machine To See With", un experimento de locative cinema realizado en 2010 para la Bienal de San José en colaboración con el Banff For New Media y el Instituto Sundance. Es una película sin imágenes que nos sitúa como protagonistas de una película sobre un atraco, en la que somos guiados, a través de nuestro móvil, por nuestros compañeros de robo, que nos darán instrucciones sobre cómo escapar con el dinero. En esta mezcla de realidad y ficción se homenajean las películas de robos pero también se critica el consumismo y la crisis financiera. La película la vamos viendo con nuestros propios ojos mientras la voz al otro lado del teléfono nos hace protagonistas y espectadores al mismo tiempo.

Lo que de momento pueden parecer experimentos artísticos para circuitos marginales, en el fondo tiene mucho que ver con cómo está incorporando la industria del entretenimiento los juegos de rol, los ARG y todas las posibilidades transmedia que abren aplicaciones de móvil como SCVNGR o los juegos pervasivos del estudio londinense Hide&Seek. La era del simulacro se ve culminada con el traspaso de las pantallas para volver a tomar las calles y usarlas como escenario de las nuevas narrativas. Lo digital se vuelve cada vez más físico, y esto ya nos puede volver del todo tarumbas cuando aún no hemos acabado de asimilar el cambio de lo analógico a lo digital. Si ya nos cuesta llamarle documental a una obra en la que el espectador puede tomar decisiones que modifiquen el discurso de la imagen, o que no tiene por qué tener imagen en movimiento, ¿cómo podremos pensar en un documental sin pantallas en el que el espectador ya no mira sino que está directamente en el centro físico de la historia?

Más sobre situacionismo, nuevas narrativas y juegos pervasivos en el blog de Hannah Nickin. Y si quieren llevar la creación de situaciones a su vida diaria, ya están tardando en visitar su appstore de confianza. La Situationist App ya está aquí.

Epílogo. El papel de la tecnología en todo esto

A medida que el género avanza y se consolida, las herramientas para crearlo tiene que hacer lo propio. Y también pasa al revés. El uso de Flash ha dado grandes alegrías al mundo de las narraciones interactivas en vídeo, y no pocos quebraderos de cabeza. Lo que ha hecho Processing por el arte electrónico, la visualización de datos y en general la creatividad digital es sólo un preludio de lo que se puede llegar a hacer uniendo algoritmos e imagen real. Y en la misma filosofía de unir programadores y desarrolladors web con creadores, en este caso audiovisuales, está Web Made Movies, el laboratorio de open video de la Mozilla Foundation coordinado por Brett Gaylor, en el que colaboran, entre otros, el NFB de Canadá, el estudio de Boston Bocoup y la empresa gallega A Navalla Suíza (de la que, por cierto, es socia una servidora).

Su proyecto principal es Popcorn.js, un framework de lenguaje HTML5 que permite integrar vídeo y contenidos web (añadiendo a cada frame textos, enlaces vídeos y cualquier contenido multimedia, mapas y buzz en las redes sociales), de forma que el vídeo nos vaya mostrando distinta información y planos semánticos a medida que avanza. Ya se pueden ver las demos de lo que se puede hacer con esta herramienta: Upian lo han probado en sus dos últimas propuestas para ARTE, "Notre Poison Quotidien" y "Planète à Vendre". Y el artista del remix político Jonathan Macintosh, que hizo su código fuente audiovisual en el pasado ZEMOS98, también lo ha utilizado para una de las versiones de su pieza "Donald Duck Meets Glenn Beck". En su blog cuenta cómo lo hizo.

Las posibilidades del vídeo semántico y el HTML5 para la nueva generación de documentales están todavía por desarrollar. Las herramientas están naciendo pero son los creadores los que tienen que empezar a jugar con ellas para ver hasta dónde se puede llegar. En cualquier caso, todo indica que la evolución va hacia ahí y la unión de i-doc + HTML5 es inexorable. Habrá quien desarrolle sus proyectos picando código de manera artesanal como hasta ahora, pero también se multiplicarán las herramientas de autoría para que no sea necesario conocer lenguaje de programación para construir historias interactivas. Es lo que se propone el editor 3wdoc Studio, desarrollado por la agencia Hecube de Francia, que lleva años realizando webdocumentales a medida. En su web, que también está en español, se pueden ver algunas demos y seguir de cerca el próximo lanzamiento de su versión beta.

Terminaremos como lo hizo i-Docs en Bristol, con un homenaje al primer software open source para las narrativas audovisuales no lineales y el cine de base de datos, Korsakow, con la asistencia de su aún muy joven creador, el artista berlinés Florian Thalhofer. Korsakow trabaja la relación entre lo que llama SNUs (Smallest Narrative Units) y POCs (Points Of Connection) construyendo una interfaz que construye y conecta los distintos bloques de contenido. Thalhofer lo explica de manera gráfica en este vídeo.


Los trabajos realizados con Korsakow se denominan k-films y han sido creados por toda una tribu de usuarios y desarrolladores. En la web se pueden ver los más recientes, entre ellos "Planet Galata", el último trabajo del propio Thalhofer, que es al mismo tiempo un k-film y un documental lineal. En Bristol su autor nos contaba cómo, tras más de una década dedicado a las películas no lineales, para esta historia que retrata la vida en el puente Galata de Estambul se inclinó por experimentar una narrativa nueva para él: la lineal. Atención a su definición entre irónica y marciana de lo que es una película lineal:

«Una película lineal es aquella que es idéntica cada vez que la miras. Cada escena está pegada, para siempre, a otra. El concepto de película lineal es el resultado de las limitaciones técnicas de tiempos anteriores a la informática.»

Al final es maravilloso ver cómo la vanguardia del cine no lineal puede llegar a ser el cine lineal, y cómo las posibilidades que nos brinda el software no deben hacernos perder la perspectiva: cada historia acabará pidiendo su mejor forma de contarla. Puede que no falte mucho para que las narrativas digitales institucionalicen su propio lenguaje, como hizo el cine hace un siglo. O puede que eso nunca llegue a pasar. Pero, igual que hizo Mélies antes que Griffith, lo que toca ahora es soñar, experimentar con la ciencia y con las ilusiones. Aunque la materia prima sea lo real, y eso en principio nos imponga más respeto. A lo mejor jugar con ella es el mejor modo de entenderla. O, al menos, de soportarla y de compartirla con los demás.

Originalmente en EMBED.AT

26 abril 2011

¡Copiad, malditos!

11 febrero 2011

"Winter's Bone"_ sinónimo de calidad.

Por Alfonso Martínez

Aprovechando el estreno de "Winter's Bone" en este país yo lo hago también para hacer una gran recomendación. Poco me gustaría comentar ( para aquellos que todavía no pudieron disfrutarla) de una película que pertenece a la categoría de independiente pero que ya a alcanzado un gran reconocimiento, para mi sinónimo de calidad.

"Winter's Bone" la última pelicula de Debra Granik se pudo codear con largometrajes de grandes presupuestos en la última campaña del gran premio y se convirtió en la triunfadora del festival Saundance por su guión. Winter´s Bone, enmarcada dentro de una temática miserable y de adicciones a las drogas la familia es el núcleo y el sentimiento del film. Ree Dolly, interpretada de manera impecable por Jennifer Lawrence, es una adolescente que cuida de su madre y hermanos en ausencia de su padre, un ex-convicto en libertad condicional. Desaparecido hace meses, una serie de deudas atadas al cumplimiento de su condicional ponen en peligro el domicilio de los Dolly. La joven Ree buscará a su padre para evitar el desahucio, lo que destapará un pasado lleno de rencores familiares. Winter´s Bone no sólo es una historia familiar, es un retrato sobre los trapos sucios y mafias en los más profundos rincones de Norteamérica.

Con un duro y cruel realismo y desagradable atmósfera la esperanza se mantiene gracias a los fuertes lazos familiares. Con la valentía y la lucha por cuidar de sus hermanos Ree despierta una luz que genera la empatía con el espectador.




08 febrero 2011

Plataformas Crowdfunding

Por Alfonso Martínez como ampliación del artículo publicado en Blogs&Docs.


El pasado día 10 de diciembre del pasado año en el (mirador) del CCCB se realizó el taller "Goteo. Cultura de la microfinanciación" organizado por Platonic y al que tuve la oportunidad de asistir. En el taller se pretendía, además de presentar el nuevo proyecto de plataforma Crowdfunding que se llamará "Goteo", la de ofrecer datos y conocimiento sobre este nuevo sistema de financiación pear to pear.

El taller se dividió en dos partes (teoría-práctica). En la primera se presentó conceptualmente este sistema y se expusieron tanto datos estadísticos sobre los movimientos y usuarios de estas nuevas plataformas como las diferentes plataformas que existen dedicadas a esta labor, cuya división se puede hacer en: plataformas de microfinanciación (social lending), préstamos P2P y Crowdfunding. También se mostraron las peculiaridades de cada una de ellas, porque aunque el fin de todas estas plataformas es el de microfinanciar proyectos, cada una de ellas tiene su peculiaridad.

En la segunda parte se realizó una práctica en la que entre todos los participantes valoramos mediante un "barómetro" y mediante diferentes parámetros cada uno de los proyectos que en la actualidad se están financiando mediante estas plataformas, y así la pequeña aportación al inscribirnos al taller cada uno de nosotros se repartió entre cada uno de los proyectos tras esa valoración.

Por la tarde se presentó en el auditorio (esta vez de forma abierta) el nuevo proyecto "Goteo" y a continuación se abrió el debate "Cloud Culture" a cargo de Charles Leadbeater.

Aquí dejo información adicional sobre Goteo y enlaces de interés.

No obstante el pasado 5 de febrero el Centro de Arte Santa Mónica de Barcelona acogió el I Festival Crowdfunding, iniciativa del colectivo "Compartir dóna gustet" un encuentro donde se presentaron diferentes proyectos en curso que abogan por esta práctica de financiación colectiva a través de las aportaciones de usuarios anónimos realizadas generalmente a través de Internet. Se trata de una práctica con cierta tradición en Estados Unidos, pero todavía novedosa en el Estado Español. De hecho, a la estela de páginas pioneras como Kickstarter comienzan a surgir en España las primeras webs que se conciben como un enlace entre los creadores independientes y los usuarios-filántropos dispuestos a aportar su granito de arena (o de arroz) a los proyectos que consideran de su interés: Goteo, Verkami y Lanzanos.

Creada en abril de 2009, Kickstarter ha recaudado 20 millones de euros para 550 proyectos cuyo nexo común es la innovación: ya sea un thriller musical, un nuevo software para el iPhone, un cómic o una novela. La idea es bastante sencilla. El creador propone y el usuario dispone. Y, de momento, se ha revelado eficaz. Por ejemplo, The Pirate Bay. Away From Keyboard, documental sobre la polémica página sueca de intercambio de archivos, consiguió 51.434 dólares de 1.737 internautas, 35.000 de ellos en tres días. El realizador, Simon Klose, obtuvo el 205% de su objetivo inicial de 25.000 dólares.

Verkami y Lanzanos tienen un funcionamiento similar a Kickstarter, puesto que en ambas el mecenazgo sólo se hace efectivo cuando se ha conseguido el 100% del presupuesto estimado. En el caso de Verkami las campañas para recaudar fondos están abiertas durante 40 días y en el de Lanzanos, durante 90. De igual forma, ambas plataformas se conciben como un intermediario: es decir, los creadores mantienen el 100% de la propiedad y control sobre su obra; mientras que los usuarios reciben productos y experiencias únicas como recompensa por su participación.

En sintonía con los llamados modelos de Giving 2.0 y la filantropía peer-to-peer, en Goteo se primarán las iniciativas culturales que generan un beneficio social y que ayuden a construir comunidad. Todavía en fase de desarrollo, esta iniciativa promovida por el colectivo Platoniq constituye, no obstante, una valiosa fuente de información: en su web se pueden encontrar artículos y análisis de iniciativas que evalúan el impacto y la viabilidad de esta forma de financiación colectiva acorde con el espíritu de las redes sociales y de los nuevos modelos de producción, consumo y distribución digitales.

Aquí dejo un reflejo de lo que pasó en la práctica del taller Goteo.


Una parte de este artículo pertenece a BLOGS&DOCS

05 febrero 2011

URGENT! DINERS_CCCB. (sigueló en directo)

Los tempos de programación institucionales dejan muy poco espacio para reaccionar en tiempo real ante situaciones sorpresivas, necesidades inaplazables y al mismo tiempo efímeras de la cultura; en definitiva. Lo urgente es el enemigo de la planificación de una temporada. Para romper esa inercia, Urgent! se propone como un elemento de desprogramación antes que de programación, indisciplinado antes que disciplinar, que recogerá, con total libertad de formato y opinión, el reto de situaciones que precisan, ahora o nunca, ser asumidas con todas las consecuencias de su carácter inaplazable.

Esta primera sesión, Dinero, trata el tema desde un fondo elemental (el bolsillo) hasta los enfoques sistémicos de la crisis financiera. Desde el debate y la crítica “formal” hasta los formatos más festivos. La presentación del proyecto Dyndy - Engineering the Future of Money, una charla con Boris Groys, una conferencia-espectáculo con María Eloy-García, Sayak Valencia, Antonio Baños, Isidro López y El Mundo Today, un concierto de bandas como Surfing Sirles, Los Punsetes y Hidrogenesse, la participación de Ramon Williams, proyecciones y animaciones diversas llenan la aproximación a esta situación crítica.
URGENT! DINERS









Stream videos at Ustream

26 octubre 2010

Un año mas Los Oxcars + Fc_Forum 2010. La lucha continúa.

Durante los últimos meses hemos estado viviendo algunos acontecimientos en lo que a derechos de autor se refiere, que si bien algunos no son motivo de celebración, otros son motivo de una gran fiesta. Si recordamos ( para los que se hayan interesado en seguirlos diariamente), comenzamos con un burofax recibido por EXGAE en el mes de agosto, en el que se les pedía en pocas palabra a este colectivo activista es que "dejaran de existir" definitivamente, algo que parece no haber funcionado demasiado, sinó mas bien para continuar la lucha.

EXGAE se enfrentaba a una polémica solicitud por parte de SGAE a la que han respondido de forma rotunda, ni mas ni menos que invitando a la Sociedad General de Autores y Editores a participar como oyentes en el FC_Forum 2010, a lo que han contestado positivamente. El segundo acontecimiento fue el ataque se sufrieron tanto la SGAE como el ministerio de cultura de nuestro país por parte del grupo "Anonymus" que luchan contra los rancios sistemas de derechos de autor. Este ataque fue directo y masivo, puesto que el ataque fue convocado mediante la segunda red social mas utilizada en EU (4chan), que provocó durante casi todo un día que las páginas Web de estas dos instituciones dejaran de funcionar mediante un ataque de Denegación de Servicios Distribuido DDoS, que consiste en lanzar numerosas peticiones a un servidor que aloja una página Web, de forma que no puede soportar la carga de peticiones y queda suspendido el servicio. En este momento la SGAE sufría su primera derrota.

Para terminar, dos nuevas derrotas se suman a la lista de SGAE, la primera una nueva victoria para un bar Zaragozano al que se le pedía una indemnización de 1.921 euros por un supuesto aparato de música que tenía el local, el cual se desmintió en el juicio permitiendo así otra nueva derrota para SGAE. Para terminar, la mas fuerte, es una gran victoria para un comercio de Barcelona, esta vez se le pedía a la demandada 48.000 euros. Tras seis años de lucha incesable, a Ana María se le daba la razón en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, considerándose que el canon digital español no se ajusta a la legislación europea y que se aplica de "forma indiscriminada" sin distinguir entre empresas, profesionales y particulares.

¡¡¡ Notícias relaccionadas !!!

Parece ser que a la SGAE se le acaban los argumentos para continuar existiendo, y es que la política adoptada tanto por la sociedad privada como por el gobierno que les apoya no tiene fundamento, mucho menos en los momentos que corren.



Algunas de las novedades de Los Oxcars y Fc_Forum para este año:

-La SGAE acepta participar al FcForum como observador.
-Richard Stallman se adhiere a la Carta creada en el FcForum 2009
-En el FcForum discutiremos, con los abogados que han ganado el caso, el histórico verdicto contra el canon digital en el Estado Español.
-FcForum organiza la presentación del marco Civil da Internet en el Parlamento Europeo:
-La Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona amparan el FcForum (vídeo de la declaraciones).

Úneté y participa en Los Oxcar y en el Fc_Forum.

10 septiembre 2010

Mechanical Principles_Ralph Steiner 1930.


A pesar de pertenecer a ese legado y recurrente tema de las vanguardias, y me refiero a esa predilección por lo industrial, por la maquinaria, por la tecnología y los cambios que provoca, este cortometraje propone algo bello, una especie de coreografiía del movimiento mecánico. Realizado por Ralph Steiner, colaborador de Robert Flaherty en "Nanook el esquimal" que nos ofrece una danza delicada al compás de las máquinas.


01 septiembre 2010

"Los orígenes del marketing" (pieza pluma sobre asuntos pesados)_León Siminiani.

Por Alfonso Martínez

León Siminiani, presentó el pasado mes de Julio su último trabajo "Los orígenes del marketing"(pieza pluma sobre asuntos pesados) en las jornadas de cine "Gandules 2010" organizado por CCCB.

De Siminiani se puede destacar la serie de ensayos fílmicos Conceptos Clave del Mundo Moderno, un decálogo donde intenta definir las claves del mundo modernos del cual, las cuatro primeras entregas "La oficina" (1998), "El permiso" (2001), "Digital" (2003) y "El tránsito" (2009) han alzado numerosos premios internacionales en los últimos años, y el díptico "Zoom-Límites" 1 ª persona (2007-2009) donde cambia el punto de vista para adentrarse en la subjetividad del diario fílmico. Actualmente trabaja en "Mapa" su primer proyecto de largometraje a medio camino entre el ensayo, el diario y la película de viajes

Con "Los orígenes del marketing" (pieza pluma sobre asuntos pesados) 8', una producción del propio CCCB Siminiani se enfrenta a un nuevo reto. Con una cámara llega a la india donde siguiendo con sus característicos patrones como realizador nos sugiere con imágenes el proceso de creación de la propia pieza. Una especie de ensayo o película de viaje en la que va improvisando meditadamente sobre la creación propia del film. De nuevo con voz en off frente a imagenes, nos plantea los limites del cine o el cine de no ficción en el que se muestra un trabajo a modo de work in progress o una película todavía por hacerse. Recurre a los sonidos e imágenes utilizadas como hilo conductor que nos van adentrando al proceso de creación que sigue el propio director.

los orígenes del marketing from León Siminiani on Vimeo.




Sobre León Siminiani.

26 agosto 2010

Silent Star Wars



vía IndExpCG

02 agosto 2010

Página del mes_ La Blogoteque.

En pleine hipernuit.
Bertrand, je ne veux pas que tu m’expliques. Je ne veux pas que tu te dévoiles, et que les détails que tu me donnes noient dans leur imperfection la belle et imprécise impression que j’emporte avec moi. Je ne veux pas que tu me dises comment tu as trouvé ce mot, cette belle parabole. Hypernuit. Je ne veux surtout pas que tu me dises à quoi tu penses quand tu le chantes. Je le perçois comme un mot estival et brûlant, à deux milles lieux des longues nuits d’hiver solitaire par lesquels les voyageurs … Non, il m’évoque plutôt du bitume brûlant, des insomnies fiévreuses, quelque chose de sexuel. Ça m’embêterait que tu me démontres le contraire, ou même que tu nuances mon propos. C’est le jeu, c’est comme ça, c’est toi qui donnes mais c’est moi qui reçois.

Je ne veux pas non plus comprendre comment tu l’as construite cette chanson, qui sonne d’aujourd’hui, mais un aujourd’hui vieux comme la mer et ses ressacs, vieux comme une course des jours d’avant.Si jamais je te vois un jour la jouer en concert, il faudra sans doute que je me détourne, que je regarde ailleurs. Je ne veux aucune indication, je ne veux pas voir tes doigts qui grattent le manche et discerner un accord de do. Je veux rester dans le flou.

Je ne veux pas savoir quelle idée t’as pris de parler de lait, en plein milieu de ce texte qui n’a jusque là rien de lacté. Je ne veux pas savoir si tu te rends compte que tu as écrit une sorte d’hymne, une chanson parfaitement accomplie, comme une ode au grand ouest mais vu par des yeux anciens, un regard de vieux sage sur la folk song américaine, une version tellement française qui rappelle simplement que tout roadtrip est aussi une geste.

Je voudrais être certain mais je n’oserais jamais te le demander de peur que tu me détrompes, que cette chanson est sortie toute seule, venue d’ailleurs en quelque sorte, et qu’elle a jailli de tes doigts et de ta voix, sans que tu aies à te départir une seule seconde de ta nonchalance un peu dandy, de ton petit quant à soi mi-grave mi-léger.

Tu vois, je ne veux rien, je ne veux que des petites touches de couleurs pour ensuite me raconter une belle histoire, la faire mienne. L’enjoliver ou la griser si je veux. Y revenir quand ça me plait. La dépoussiérer si je le sens. C’est qu’il y a sans doute mille et une manières de percevoir ta chanson, simple comme une ritournelle et vaste comme un océan. On peut la fendre, la prendre, la survoler, l’enjamber. On peut s’y perdre et y plonger. On peut la vivre triste ou la danser ivre. Je n’aime pas avoir à choisir, et ça m’ennuierait qu’on restreigne toutes ces possibilités.

Et pour toi, lecteur, c’est pareil, il faut sans doute que je me taise maintenant et que je n’en dise pas trop. Juste que Bertrand Belin a atteint, le temps d’une chanson, une sorte de perfection, avec suffisamment de retenue et de brio pour à la fois vous captiver et vous laisser y voir ce que vous souhaitez.


Bertrand Belin - Tout a changé

- Si Hypernuit le disque ne sort qu’en septembre, "Hypernuit" la chanson est téléchargeable gratuitement ici
- Bandeau : Winslow Homer / Summer Night

Mucho mas en La Blogotoque.

02 julio 2010

La Blogothèque. Conciertos para llevar la música a la no ficción

Por: Adriana Requena
Adriana me sorprende con un artículo muy reflexionado a cerca de las nuevas tendencias del audiovisual y del cine musical. ¿Donde están los límites? ¿Donde encajar estas piezas?

En otra esquina de esta red hay un videoblog donde la música acontece: La Blogothèque, un webzine que explora nuevas posibilidades para la creación y difusión de la música y el vídeo, dependiendo absolutamente de la conectividad entre sus agentes. Los agentes somos todos nosotros: seguidores, realizadores, bloggers y músicos que participamos de esta historia de amor y de Internet.

Una vez dentro de la página un clic en Concerts à emporter (”Conciertos para llevar”) nos coloca frente a una colección de más de cien cortometrajes en vídeo, de género por discutir, de conciertos breves, en directo y sin repeticiones, de las bandas que van tentando y encontrando los creadores de la web. Arcade Fire, Arquitechture in Helsinsky, Bon Iver, Elysian Fields, Menomena, I’m from Barcelona, Au Revoir Simone, Beirut, Animal Collective, Vampire Weekend, Yeasayer, Man Man, Fleet Foxes, etcétera, en una pantalla compartida. No pretenden ser inventario de nada, pero a fuerza de recomendaciones entre amigos y buenas reseñas se han vuelto un referente de lo que los críticos musicales han acordado llamar “buen gusto” en la música indie.

Ciertos rasgos formales se repiten en casi todos los vídeos: el concierto se graba en un único plano secuencia, bastante saturado en la coloración, que se filma con cámara en mano y con sonido directo. Al comienzo y al final, justo antes y después del título y los créditos respectivamente, montan algunos planos de contexto de, por ejemplo, la calle o el bar donde se lleva a cabo el concierto, el calentamiento de los músicos, afinación, etc. Todos estos rasgos serán nuestros indicios.

Basta ver uno de estos videos para, además de todas las sensaciones que generan, llenarse de la pregunta clave detrás de las ideas que comienzo a tejer: ¿son videoclips o documentales? ¿es cine amateur? ¿Cómo han alcanzado lo masivo a partir de una poética tan del detalle? ¿Interesa discutirlo? Pues me aventuro a responder a la última pregunta en plural: sí que nos interesa. Encontramos aquí un anclaje vivo desde el cual interrogar muchos de los asuntos que hoy preocupan y ocupan a la crítica y a la práctica de la no ficción.

Cada vídeo sugiere distintas discusiones, pero en plano general podríamos distinguir: la confusión de géneros, la superación de la representación hacia la experiencia, la articulación de los agentes como base del acontecimiento que inscribe, lo amateur como vehículo de lo íntimo hacia lo masivo, y la transformación de sus propuestas en las réplicas de sus espectadores.

¿Cómo nombrarlos?
A nivel genérico no hay demasiado que revolver. El sistema de géneros, inaugurado en las poéticas clásicas como conjunto de principios normativos eternos, ya ha adquirido su historicidad con el formalismo ruso y nos llega bastante revuelto. No pretendo entonces categorizar para encontrar ni el cosmos en el caos, ni una solución moderna, sino interrogar una frontera. Intentar clasificar a grandes rasgos los Concerts à emporter nos servirá, en todo acaso, para hablar de los límites que estos problematizan como producto híbrido.

Explorando esta encrucijada genérica podemos rastrear dos tradiciones enunciativas bastante amplias: la del videoclip musical, bastante institucionalizada, y la de la no ficción, siempre seductoramente problemática. Pero antes de entrar a exponer mis especulaciones comparto una frase de los mismos creadores de la web: “Cuanto más avanzamos más tenemos la sensación de que los Concerts à emporter se acercan a una idea, una verdadera: van al encuentro de la música y del cine, del documental y de la captura pura, buscan dar ritmo a la imagen y colores a la música, son acontecimientos y testimonian el acontecimiento.”

En cuanto al videoclip la coincidencia con La Blogothèque radica simplemente en que en ambos intentos se crea una pieza audiovisual a partir de una canción. En algunos casos les sirve de excusa, en otros de detonante, pero siempre es el pre-texto. Las diferencias por otra parte son innumerables. Hablando siempre en términos de tendencia, es decir generalizando, podemos reconocer el videoclip como un género de vocación ficcionalizante: desarrolla historias con planteamiento, desarrollo de conflicto y desenlace, inventa personajes fantasiosos (héroes, víctimas, princesas), mitifica la figura del músico hasta la perversión rockstar, obstaculiza la circulación de la vida de las canciones hacia la vida de los espectadores.

Los Concerts, en cambio, se hacen desde la idea y el deseo del acontecimiento, en busca de lo real posible de la performance musical. El principio general es sacar a la banda del estudio, del escenario, y colocarla en un espacio no convencional, a veces callejero, a tocar una canción frente a un público no ordinario: extraordinario. Algunos de los conciertos se dan a solas con los músicos en espacios íntimos como un piso privado, un baño, una azotea, etc., pero muchos ocurren caminando por la calle, en la plaza, en el parque, y estos son los más interesantes. En estos se potencia N veces el encuentro imprevisto y la sorpresa, que es la clave a partir de la cual se enriquece el acontecimiento. Ver por ejemplo los vídeos de Menomena y Soundteam.

Este es el motor detrás del videoblog: lo que puede pasar, frente a la cámara y detrás de la cámara, en el momento en que la música se hace frente a un público azaroso. Y lo proponen, lo inducen y lo registran/inscriben desde una mirada participativa, es decir una mirada que a su vez acontece.

Desde la cámara se elige un lugar para comenzar, se prevé un recorrido a grandes trazos tanto para la banda como para el propio realizador y comienza el concierto. Después del ‘rec’ todo será azaroso, y a eso se comprometen cuando deciden hacer los vídeos en una única toma de plano secuencia. Vemos una cámara que busca el gesto del músico, la atmósfera, mientras baila, duda, encuentra, se queda y vuelve a la búsqueda: el plano secuencia lo deja todo expuesto. La cámara, casi siempre en manos de Vincent Moon (creador del website), desnuda su lectura del momento y esto vuelve su experiencia la inscripción misma. El vídeo, la huella, es la propia transformación de la ejecución musical en interpretación del realizador, quien la reejecuta a su vez desde su punto de actuación como camarógrafo (1). Ver, por ejemplo, el clip de Elysian Fields.

El sonido es siempre directo. Los micros, casi siempre a cargo de Chryde (otro de los fundadores de la página), salen en cuadro infinidad de veces y sus movimientos también se registran. Saturaciones, superposición de sonidos del mundo y de la música en el mundo, comentarios del público, conversaciones entre los realizadores y los músicos, todo nos habla de una superación de la preciosista mezcla de estudio. Aquí el sonido, su posibilidad de error, su error, su presencia, vigoriza la inscripción de esa vida que acontece irrepetible.

La perfomance, mutua propulsión
Como en ese cuento del árbol que aunque caiga no suena a menos que haya alguien que lo escuche, sabemos ya que es el lector/espectador el que completa/reabre el sentido de cualquier texto. Desde esta idea entendemos que la música, en tanto que arte performativa, se sucede cuando el ejecutante y quienes lo escuchan se encuentran. Tienen varias maneras de encontrarse: en el disco, de forma no simultánea y sin posibilidad de diálogo inmediato; en el concierto tradicional, de forma simultánea y con la posibilidad de un tipo de diálogo demarcado por la distribución de roles artista – público (mediado por el escenario, la taquilla, la mezcla de consola, etc. y con la función de cumplir ciertas expectativas); y en los conciertos imprevistos donde las condiciones favorecen otro tipo de articulación.

En los conciertos imprevistos se vencen parcialmente los poderes atribuidos a los agentes por esta distribución de roles de la performance prevista. El músico se ve expuesto a una relación más horizontal donde debe seducir a un público por primera vez. Todo depende de cómo sepa articularse con este público, más allá de la correcta ejecución técnico-artística de su pieza, independientemente del gusto compartido por un estilo de música y de lo alcanzado en la mezcla de su disco y los logros de su distribución. Para efectos de la realización el inducir estos conciertos imprevistos y de pequeña escala ofrece la oportunidad de documentar una relación de flujos de deseo multidireccional. La cámara registra tanto la enunciación como la reacción, el aplauso y su reacción, la articulación en presente.

Como cualquier romance, en el que se necesitan dos amantes para llamarse tal, en el registro de la performance todas las partes han de estar incluidas en las imágenes que lo inscriben. Filmar a un solo agente, dejando a los demás perdidos en la abstracción sin tiempo ni espacio de la cuarta pared, sería reducir su realidad, bloquear su deseo. Los Concerts à emporter no sólo capturan esta reacción de quienes escuchan sino que inscriben los deseos del realizador, su reacción, a través un trabajo de cámara decididamente expresivo en tanto experiencial. Ver como ejemplos ilustrativos los vídeos de Hidden cameras y Bon Iver.

Íntimo y masivo
El estilo coincide totalmente con lo que estamos acostumbrados a denominar cine aficionado: planos secuencias de cámara en mano, fuertes contrastes, interacción con los realizadores, en fin una estética aparentemente no cuidada que vinculamos a la espontaneidad del video doméstico. La cuestión está en que esto es una decisión estética. Parte de una necesidad genuina de los realizadores de romper con las artificiosas formas que tiene la industria musical de representar a las bandas.

Se lleva a cabo una preproducción para concertar los encuentros con las bandas, acordar localizaciones, días, puestas en escena desde la cuales partir, pero los vídeos dan la sensación de nacer cuando se empieza a grabar. En cierto modo es así por todo lo comentado sobre la irrepetibilidad y el imprevisto, sólo que se conciben sus rasgos generales previamente, se inducen y finalmente se filman para construir o reforzar la credibilidad sobre lo espontáneo y su posibilidad real de acontecer. Lo amateur, doméstico, cercano, genera una fuerte sensación de intimidad con los espectadores y es reforzado por las condiciones de distribución de los vídeos. Todos los conciertos se cuelgan en la web y pueden ser disfrutados de forma libre y ser descargados libremente. Son nuestros, sin más. La posibilidad de comentar inmediatamente después de haber visto los vídeos abre una dimensión participativa al asunto que obtiene mucho más volumen cuando confirmamos que existen réplicas a la experiencia en otras ciudades del mundo. Como ejemplo cercano contamos con venuspluton!, inspirados por la Blogotheque. Desde Barcelona compilan vídeos de conciertos en lugares no habituales en plano secuencia (”venusplutones”), sonido directo y difusión gratuita online, y han ampliado y variado las ideas iniciales de Moon, como por ejemplo con vídeos de remontaje (”fotogramarojo”) o de grabaciones de conciertos desde el escenario (”directoalavena”), entre otras iniciativas.

Con un promedio de cincuenta mil visitas al día (varios millones al año), podemos reconocer el carácter masivo y popular de La Blogothèque. La vehiculación de sentido que se genera a partir de la identificación que late en el cine amateur es mi única respuesta. Esta poética del detalle, que recupera las cuestiones y los encuentros más cotidianos como agentes transformadores recuerda aquella frase de Unamuno: “el repensar los lugares comunes es el mejor medio que tenemos para librarnos de su maleficio”. El lugar común del género, del formato, del estilo, del dualismo… todo esto desbordado, repensado, ha dado pie a la hibridación, a la apertura de unos sistemas que comenzaban a empolvarse, y a la maduración de archigéneros musicales como el Indie, prácticas mediáticas como las de los Concerts à emporter, espacios como La Blogothèque. Hay que seguir revolviendo, porque también en la cotidianidad habita la sorpresa.

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(1) Moon apuesta ahora por filmar a distintas bandas de la misma ciudad en una sesión de improvisación que convoca. Así pretende componer una imagen video de una escena musical local en la que se inserta a través de su trabajo. Hasta la fecha sólo ha intentado una vez, en Copenhaguen, y aún no lestá colgado, pero la sola intención y lo fértil de este encuentro nos habla de cómo instrumentaliza la videocreación. Para conocer más sobre su trabajo se pueden visitar sus páginas web: Temporary Areas y vincentmoon.com.


Vía BLOGS&DOCS