15 mayo 2013

"Searching for sugar man"_ una película que te hará recuperar la esperanza.

Después de pasar mas de un año desde la última entrada en do-cumenta, hoy definitivamente hoy, me decido a escribir. El descubrimiento de una joya lo merece. Hablo de "Searching for sugar man", el documental musical que a dado la vuelta al mundo. Una película que nos transporta a la melancólica vida solitaria y callejera de un músico ( para muchos el mas grande del folk que a existido jamás) que deambula por las calles de Detroit. A través de sus canciones conocemos a Sixto Rodriguez  que como tantos músicos permanece en el olvido y del que solo se había especulado con la posible manera en que murió. Después de décadas, se descubre a la estrella mediante la búsqueda que realiza el propio director de esta joya.

 Muy recomendada.

 

19 enero 2012

Český sen_(Sueño checo)

27 octubre 2011

Steam of Life, los santuarios de Finlandia.

Por: Alfonso Martínez


Hace unos dias tuve la posibilidad de ver Stream of life, un documental dirigido por Joonas Berghäll y Mika Hotakainen que muestra en esencia al ser humano, su necesidad de hablar, expresarse, compartir sus emociones y dar sentido a su vida. Nos adentramos en los rituales practicados tanto por hombres como por mujeres dentro de las saunas, una especie de pequeños santuarios de la cultura de Finlandia, y vemos concretamente la visión sobre los hombres finlandeses.

Parece ser que las limpiezas que se realizan en estas saunas se utilizan como limpieza tanto emocional como física en Finlandia. Entre el vapor de las saunas los hombres nórdicos caracterizados por su frío carácter crean poesía cada día dentro de estos santuarios, a la vez que hacen un esfuerzo por expresar sus mas íntimos sentimientos y emociones.

Los protagonistas de Steam ol Life se abren con una increíble sinceridad contándonos la vida de sus familias, hijos, divorcios, amor, pérdida, y lucha. Por otro lado la cinta muestra al espectador la vida cotidiana Finlandesa, y vemos como en Finlandia pueden aparecer saunas portátiles en cualquier momento, utilizando remolques, tipis, automóviles y hasta cabinas de teléfono.

Steam of life se desarrolla exclusivamente mediante el juego de imágenes de los helados paisajes de Finlandia frente a las imágenes cálidas de las saunas y utilizando el discursos de cada protagonista. Los hombres hablan despacio, con tono meditativo inspirados quizá por el propio ambiente, se muestran receptivos a escuchar a su compañero, con paciencia, y se establece un sincero dialogo.

Pero detrás de cada bella imagen íntima, acogedora del interior de los baños se esconde una trágica historia, triste, que se interrumpe en algún momento por escenas de humor, y de alivio después de compartir su historia.

Producción: Joonas Berghall

Edición: Timo Peltola

Fotografía: Heikki Farm, Jani Kumpulainen

Sonido: Christian Christensen

Música: Jonas Bohlin

Productoras: Oktober Oy, Rode Orm Film AB

Distribución: Films Transit International

01 octubre 2011

El Rito_Isaki Lacuesta



Descripción:

Una cita extraída del capítulo 15: (Mitología, Natale Conti, Rosa María Iglesias, Universidad de Murcia).

Habían dejado en el templo a cuatro ancianas con hoces, a cuyo cuidado estaba matar la vaca que hubiera entrado. Y una de ellas, cuando le tocara en suerte, tenía la orden de cortar el cuello de la víctima. (...) Pero mucho más ridícula era aquella costumbre que se conservaba en los sacrificios de Júpiter con el sobrenombre de Polieo (...), pues en esos sacrificios fue costumbre poner sobre el altar cebada mezclada con trigo y no se permitía que hubiera allí vigilante alguno. Cuando una vaca se acercaba al altar a causa de los sacrificios preparados y tocaba aquellos granos sobre el altar, uno de los sacerdotes arrojaba una segur cogida de repente contra la vaca y al punto huía. Los que allí estaban, como si no hubieran visto al matador, llamaban a juicio a la segur como autora y rea del asesinato, la cual era condenada a ser destrozada; pero la víctima, ya que no podía vivir, decidían que fuera inmolada a Júpiter Polieo con los votos de todos y de común acuerdo>>.


Rodamos "El rito" en un matadero de la provincia de Gerona, durante el mes de agosto de 2010. Íbamos vestidos con bata blanca, zapatillas de papel y gorro también blancos, suministrados por el propio matadero. Obtener el permiso de rodaje fue sencillo. Hacía calor. Al terminar, tuvimos que limpiar a fondo la cámara y el trípode, que eran prestados. No dejamos de comer carne.

Sinopsis:

Cortometraje de tipo documental (8 minutos) sobre el sacrificio ritual que lleva a cabo el imán de la mezquita de Salt (Gerona), la ciudad española con mayor porcentaje de población marroquí.

Isaki Lacuesta. El rito. 2010. Dedicado a Miquel Barceló. - CÁMARA, DIRECCIÓN Y MONTAJE: Isaki Lacuesta - SONIDO DIRECTO: Isabel Campo - MÚSICA: Mursego

13 julio 2011

De amor se vive_Silvano Agosti (1984).




02 junio 2011

Españistán, de la Burbuja Inmobiliaria a la Crisis (por Aleix Saló)

29 abril 2011

In ictu oculi



Realizado por: Greta Alfaro
In Ictu Oculi, 2009
Single channel video
HDV, color, sound, 16:9
10'35''

Vía BLOGS&DOCS

11 febrero 2011

"Winter's Bone"_ sinónimo de calidad.

Por Alfonso Martínez

Aprovechando el estreno de "Winter's Bone" en este país yo lo hago también para hacer una gran recomendación. Poco me gustaría comentar ( para aquellos que todavía no pudieron disfrutarla) de una película que pertenece a la categoría de independiente pero que ya a alcanzado un gran reconocimiento, para mi sinónimo de calidad.

"Winter's Bone" la última pelicula de Debra Granik se pudo codear con largometrajes de grandes presupuestos en la última campaña del gran premio y se convirtió en la triunfadora del festival Saundance por su guión. Winter´s Bone, enmarcada dentro de una temática miserable y de adicciones a las drogas la familia es el núcleo y el sentimiento del film. Ree Dolly, interpretada de manera impecable por Jennifer Lawrence, es una adolescente que cuida de su madre y hermanos en ausencia de su padre, un ex-convicto en libertad condicional. Desaparecido hace meses, una serie de deudas atadas al cumplimiento de su condicional ponen en peligro el domicilio de los Dolly. La joven Ree buscará a su padre para evitar el desahucio, lo que destapará un pasado lleno de rencores familiares. Winter´s Bone no sólo es una historia familiar, es un retrato sobre los trapos sucios y mafias en los más profundos rincones de Norteamérica.

Con un duro y cruel realismo y desagradable atmósfera la esperanza se mantiene gracias a los fuertes lazos familiares. Con la valentía y la lucha por cuidar de sus hermanos Ree despierta una luz que genera la empatía con el espectador.




03 diciembre 2010

Jean-Luc Godard_"Film Socialisme".

A sus ochenta años de edad, que cumple hoy, Jean-Luc Godard sigue siendo la gran autoridad moral del cine moderno. Este año ha estrenado nueva obra, Film Socialisme (el día 17 en salas españolas), se ha publicado una controvertida biografía suya y ha plantado a Cannes y Hollywood. En esta amplia entrevista, habló con la revista "Les Inrockuptibles" sobre derechos de autor, cine, política y la muerte.

El cineasta nos recibe en su casa de Suiza para una entrevista provocadora e íntima. Bienvenidos a Rolle. Rolle no es precisamente el centro del mundo. Tan sólo un pequeño pueblo un tanto tristón pegado al lago Lehman, a 40 kilómetros de Ginebra. No sólo eso, también es un paraíso para millonarios que no pagan sus impuestos en casa. Para el simpático taxista que nos conduce hasta allí desde la estación de Ginebra esta geografía del dinero no tiene ningún secreto: “¿Ve la mansión que está debajo de la colina? Esa es la de Michael Schumacher. Y allí vive Peter Ustinov. Phil Collins no anda muy lejos...”.

¿Y Godard? “Una vez un japonés se subió al taxi y me preguntó lo mismo. Le dije que sí, que sabía dónde vivía Godard porque lo había llevado una vez. Lo conduje hasta la puerta, se bajó, hizo tres fotos y me pidió que lo devolviera a la estación. ¡Hasta en Japón saben quién es Godard!”. Aunque quizá el cineasta sea el habitante de la región más mítico, Godard no vive en Rolle por el mismo motivo que sus célebres vecinos.

Domiciliado en Francia, allí sigue pagando sus impuestos. Vive en Suiza porque nació allí y no puede prescindir de “ciertos paisajes”, nos dirá en una entrevista en la que, como todo en su persona, todo es muy... panorámico. Durante cuatro horas, en su despacho un tanto espartano, muy funcional, justo al lado de su sala de trabajo, donde hay media docena de pantallas y las estanterías rebosan con decenas de DVD y VHS, de donde extrae sus citas, hablamos de historia, de política, de Grecia, de la propiedad intelectual, de cine por supuesto, pero también de cosas más íntimas, como la salud o el miedo a la muerte.

-¿Por qué puso ese título, Film Socialisme?
-Siempre tengo títulos de antemano, que me dan una indicación sobre las películas que podría rodar. Los títulos preceden toda idea de una película. Es un poco como un “la” en la música. Como los títulos nobiliarios o los títulos de banco. Más bien títulos de banco. Comencé solo con “Socialismo”, pero a medida que avanzaba me parecía menos satisfactorio. La película se podría haber llamado perfectamente “Comunismo” o “Capitalismo”. Pero se produjo un azar muy divertido: al leer un pequeño documento de presentación que le había hecho llegar, donde el nombre de mi productora Vega Film precedía a “Socialismo”, el filósofo Jean- Paul Curnier leyó “Film Socialismo” y pensó que ése era el título. Me escribió una carta de doce páginas explicándome cuánto le había gustado. Me dije que debía de tener razón y decidí llamarlo Film Socialisme. De esta manera, rejuvenecía un poco la palabra.

-¿El crucero en el Mediterráneo viene de Homero?
-Al principio pensé en otra historia que sucedía en Serbia, pero no acababa de funcionar. Entonces se me ocurrió la idea de una familia en un garaje, la familia Martin. Pero eso no era suficiente para sostener un largometraje, porque la gente se hubiera convertido en personajes y habría sido una película como cualquier otra que se hace en Francia: una madre con sus hijos, con sus diálogos y sus estados de ánimo.

Geometría antigua
-Precisamente, los miembros de esa familia se parecen a los personajes de una película de ficción ordinaria.
-Sí, quizá... Pero no del todo. Las escenas se interrumpen antes de que se conviertan en personajes. Son más bien estatuas. Estatuas que hablan. Si hablamos de estatuas, pensamos: “Esto viene de otros tiempos”. Y si decimos, “otros tiempos”, entonces se empieza un viaje, te embarcas en el Mediterráneo. Así surge el crucero. Había leído el libro del polemista de principios de siglo Léon Daudet El viaje de Shakespeare. En ese libro, seguimos el trayecto en barco del joven dramaturgo, cuando aún no había escrito una línea. Todo eso vino poco a poco.

-¿De qué manera trabaja para que todo encaje?
-No hay reglas. Tiene que ver con la poesía y la pintura, y con las matemáticas. Con la geometría antigua, sobre todo. La necesidad de componer figuras, de dibujar un círculo alrededor de un cuadrado, de trazar una tangente. Es geometría elemental. Y si es elemental, hay elementos. Entonces muestro el mar... Voilà. No es realmente algo descriptible, sino más bien asociaciones. Y si uno dice asociación, puede decir socialismo. Si hablamos de socialismo, podemos hablar de política.

Continuar leyendo Jean-Luc Godard_"Film Socialisme".
Vía EL CULTURAL
Visto en e-limbo

19 noviembre 2010

Usos, estilos y formatos contemporáneos del audiovisual de apropiación en España.

Por Gloria Vilches
Usos, estilos y formatos contemporáneos del audiovisual de apropiación en España es el título de una investigación llevada a cabo entre 2008 y 2009 gracias a una ayuda del centro cultural Montehermoso, dentro de su proyecto Arte e Investigación (convocatoria 2008). En ella se estudian y clasifican un conjunto de piezas audiovisuales de apropiación realizadas en España o por cineastas experimentales y videoartistas españoles en la última década.


0. Introducción

El objetivo de esta investigación es ofrecer una visión de conjunto y un análisis de algunos ejemplos representativos en el contexto español actual de lo que se conoce como cine o video de found footage. Se trataba de inventariar y analizar una serie de piezas de producción reciente, basadas enteramente o en su mayor parte en imágenes en movimiento encontradas o apropiadas, que reflejan algunas preocupaciones contemporáneas de orden estético (como la desaparición de la noción de soporte), tecnológico (las posibilidades que brinda Internet o los procesos de grabación y exhibición en formatos digitales), filosófico (la crisis de las nociones de obra original y autoría) o legal (el copyright frente a las nuevas licencias como Creative Commons).

Pese a ser consciente de que ante un panorama tan desterritorializado como el actual resulta artificial y poco realista hablar de una cierta situación nacional, he optado por centrarme en el contexto español por diversos motivos. Uno de ellos es la constatación de que en los estudios que ya existen sobre este tema y en los ciclos de cine o programaciones que se han hecho se ha ignorado o al menos minimizado la producción de los artistas y cineastas españoles frente a países con una mayor tradición como Estados Unidos o Centroeuropa. Por otro lado, el acceso a las obras y el contacto directo con los creadores resultaba así más fácil, mientras que las cuestiones jurídicas se podían afrontar con mayor concreción. En cualquier caso, estoy convencida de que esta investigación sirve de muestra extrapolable a otros contextos y a otros países.

Aunque cuenta con una larga historia, quizás por su carácter marginal o underground, el cine de found footage ha pasado desapercibido durante mucho tiempo y sólo a partir de la década de los 90 empezaron a dedicársele una serie de exposiciones, ciclos y retrospectivas, entre los que destacan el ciclo del Stadtkino de Viena (1991), un programa dentro del festival de cine y video experimental VIPER de Lucerna (1992), una retrospectiva en los Anthology Film Archives de Nueva York (1993) o en el Centre Pompidou en París (2000). También en España tuvo lugar entonces una importante exposición integral sobre este tema, titulada Desmontajes (1993) y comisariada por Eugeni Bonet, que pasó por el IVAM, MNCARS, Arteleku y CGAI. Estas retrospectivas sobre cine y video de apropiación en filmotecas, museos y festivales traían aparejadas una serie de publicaciones gracias a las cuales comenzó a paliarse la ausencia de literatura sobre este fenómeno.

Contintuar leyendo "Usos, estilos y formatos contemporáneos del audiovisual de apropiación en España".

Vía Venusplutón
Originalmente en Found Footage hoy

01 noviembre 2010

¿Es el museo una fábrica?

Por BLOGS&DOCS
La película La hora de los hornos (1968), un manifiesto del Tercer Cine contra el neocolonialismo, especificaba un brillante requisito para su proyección (1): la presencia, en cada exhibición, de un cartel colgado con la siguiente leyenda: “Todo espectador es un cobarde o un traidor”.(2) Su intención era derribar las distinciones entre realizador y público, entre autor y productor y crear de ese modo una esfera de acción política. ¿Y dónde se exhibía esta película? En fábricas, por supuesto.

Hoy día, los films políticos ya no se proyectan en fábricas (3), sino en museos o en galerías, en los “espacios del arte”. Es decir, en cualquier clase de cubo blanco. (4)

¿Cómo ha sucedido esto? En primer lugar, la fábrica fordista tradicional ha desaparecido como tal en gran parte. (5) Su interior se ha vaciado y su maquinaria ha sido empaquetada y enviada a China, sus antiguos trabajadores han sido readiestrados en programas de reciclaje o se han convertido en programadores de software y han comenzado a trabajar desde casa. En segundo lugar, el cine ha sufrido una transformación casi tan dramática como la de las fábricas: a la digitalización hay que sumar la proliferación de multicines y el fenómeno de la “secuelización”, así como la rápida comercialización que ha acompañado el ascenso del neoliberalismo y la hegemonía de su alcance e influencia. Antes de la reciente defunción del cine, las películas políticas buscaban refugio en otra parte. De su retorno al espacio cinematográfico hace relativamente poco y las salas de cine nunca fueron el ámbito de proyección de trabajos formalmente más experimentales. Hoy, tanto las cintas políticas como las experimentales se exhiben en cajas negras dispuestas a su vez dentro de cubos blancos: en fortalezas, búnkeres, muelles y antiguas iglesias. El sonido casi siempre es terrible.

Y sin embargo, aun a pesar de las terribles proyecciones y las deprimentes instalaciones, estas obras catalizan un deseo sorprendente. Puede verse a multitud de personas agolparse, estirándose o agachándose para tratar de ver algo de cine político y de video arte. ¿Están hartos, como público, de los monopolios mediáticos? ¿Buscan respuestas a una crisis general evidente? De ser así, ¿por qué deberían hallarlas en los espacios del arte?

Continuar leyendo ¿Es el museo una fábrica?
Vía Salonkritik
Este artículo fue publicado originariamente en e-flux journal #71, Enero, 2010. Traducción: Álvaro Marcos

05 octubre 2010

Página del mes_VENUSPLUTON!COM

Por Víctor Lenore y Jordi Oliveras
“En este artículo te vamos a contar por qué nos ha dado por interesarnos, defender y tratar de entender la dimensión artesanal de la actividad artística. Empezamos planteando nuestras inquietudes, aunque en las siguientes entregas bajaremos a la tierra tratando de responder preguntas con ayuda de músicos, oyentes, otros artistas y especialistas diversos. Vamos a buscar tu complicidad e interés para una pequeña aventura que pretendemos que nos ocupe a lo largo de tres artículos.”



Queremos saber

Las ideologías tienen muy mala prensa, pero no hay quien nos las quite de encima. Detrás de todo lo que hacemos yacen sistemas de conceptos que dominan nuestro trabajo, nuestros procesos mentales y nuestras relaciones sociales. Esas categorías, que nos empapan sin que nos demos cuenta, suelen ser las del pensamiento dominante. Aunque creamos vivir en la más absoluta espontaneidad, nos cuelan dogmas invisibles, incluso en la esfera presuntamente libre del consumo y la creación cultural (parece que todavía queda algún ingenuo que piensa que éste sea un territorio autónomo del resto de la realidad).

Muchos tenemos la sensación de que el análisis musical anda lastrado por visiones maniqueas. Abundan frases lapidarias como “lo único importante es ser original” (tan frecuente en los circuitos supuestamente avanzados). Este credo muchas veces desemboca en un frenesí de innovaciones superficiales, muy cercanas al tiovivo de la moda. Nos dicen que vale la pena seguir un artista cuando “suena nuevo” y que hay que abandonarlo cuando “se repite”. La prensa cultural contribuye al espejismo poniendo y quitando alegremente la etiqueta de “genio”. Por otro lado, en las antípodas de esta dinámica, están los partidarios del “todo está inventado”, frase salvadora para artistas indolentes que se conforman con imitar al ídolo de su elección. Nosotros nos preguntamos (sabiendo que no somos los únicos) si todo se reduce a escoger entre estos dos eslóganes o si podemos hacer sitio a los matices.

Con todo esto no pretendemos negar que haya gente capaz de realizar aportaciones decisivas, personas parecidas a eso que llamamos “genio”. La palabra es tan rotunda que parece que no necesite más explicación. Nuestra propuesta consiste en seguir dando vueltas al asunto: ¿Dónde y cómo nace una “creación genial”? ¿El mérito radica en inventar algo nuevo o en cristalizar mejor que nadie los conflictos sociales y emocionales de una época? ¿Hasta qué punto influye el entorno? A estas alturas de la película, ya deberíamos tener claro que en la creación musical factores como la tecnología, las drogas o el clima socio-económico pueden resultar tan decisivos (o más) que la cantidad de materia gris del cerebro de un artista. Como dijo el músico y etnomusicólogo Jaume Ayats "de creador només n’hi ha un, i ho hauríem de veure" (creador no hay más que uno y aún estamos por verlo).

La cuestión es que nos tememos que hay algo que se desdibuja entre lo que imaginamos que hay detrás de aquello que percibimos como creativo y lo que ha sido el proceso real del artista. Y nos apetece tratar de entenderlo.

¿Que hay detrás de una pieza musical que nos conmueve? ¿Cómo ha llegado el artista hasta allí?¿Y qué es lo que suponemos los que la escuchamos?

Quizás podemos diferenciar algunas tendencias. Por un lado, hay un modo extendido de verlo que es el relacionado con el virtuosismo. Para mucha gente, posiblemente la menos cercana a la sensibilidad ”artística”, la creación artística es una cuestión de habilidades. Se supone que el trabajo del artista consiste principalmente en un alto grado de entrenamiento. Entrenamiento para mover los dedos con rapidez y precisión sobre el mástil de una guitarra. Entrenamiento para tocar conjuntado con otros componentes del grupo. Entrenamiento para memorizar una letra,… En este sentido, no habría mucha diferencia entre este y otros trabajos. En cierto modo, este es el imaginario que proyecta la academia de OT.

En el otro lado, están aquellos a los que se suele identificar con una mayor sensibilidad artística. Atienden a supuestos mas personales, introspectivos, psicologistas: se supone que aquello que da capacidad de impacto a una obra es la experiencia vital del artista, su capacidad para observar el mundo y su especial sensibilidad.

De hecho, quizás a todos tiende a parecernos que este segundo es el paradigma dominante. Incluso aquellos que admiran lo que hemos considerado técnico dicen con frecuencia que el arte es esto otro.

No obstante, probablemente aquello que acaba afectándonos es una curiosa aleación de las dos cosas. Las percepciones del artista, algo que probablemente no se podría mostrar de otro modo antes de que surja la “obra”, se combinan con “la materia” (las notas, el dominio de los instrumentos, su calidad material, su sonoridad, el cuerpo…) hasta encontrar esta combinación que provocará nuestras reacciones.

Tenemos ganas de profundizar en este proceso, de conocerlo un poco en tanto que oyentes, porque seguro que de algún modo es mas prosaico de lo que tendemos a creer. Y a la vez mágico y personal de un modo distinto a lo que tendemos a imaginar. Un poco, la misma transformación que se produce cuando comprendemos la letra de una canción que oímos en eslovaco.

Las preguntas que nos hacemos son generales y ambiciosas (aunque tenemos la certeza de que ya se han respondido en ámbitos más especializados). Como método de trabajo hemos escogido una estrategia sobre el terreno. Se trata de prestar atención a lo material en vez de a lo mental e imaginario, igual que en otro momento nos podemos fijar en lo social además de lo personal. Nos referimos a esos pequeños-grandes saltos en la tradición de la creación musical. En vez de los primeros planos de músicos que llenan las páginas de las revistas, queremos mirar por el gran angular de los cambios en la manera de producir, consumir y pensar la música.

Este debate se extiende más allá del campo artístico. Los nuevos discursos del mundo profesional prescriben la originalidad y el cambio permanente como valores absolutos. Un buen profesional siempre innova, se recicla, cambia de trabajo, es un culo inquieto. ¿No se nos está pidiendo ser “originales como los artistas”? Muchos ya hemos empezado a verle las orejas al lobo a tanto desafío personal, espíritu de superación y realización personal. Al final, el proceso tiene mucho de angustiante, de callejón sin salida y de auto-explotación. ¿Cambiar por qué? ¿Para qué? ¿Hacia dónde?

Hay algo paradójico (incluso excéntrico) en formular estas preguntas respecto al pop. Hace menos de un siglo, antes de que la industria fagocitara la música popular, este debate no hubiera tenido sentido. Las canciones eran de todos, especialmente de quién decidía cantarlas o bailarlas para pasar un buen rato. La capacidad de hipnosis de los nacientes medios de comunicación de masas otorgó el papel de demiurgos a las primeras estrellas musicales, pero en la memoria de los que escuchaban, y probablemente en la conciencia de quienes cantaban, había una sensación clara de que lo que hacían no tenía nada que ver con lo que pomposamente denominamos cultura (mucho menos la variante egomaníaca que nos legó el Romanticismo). Basta leer biografías de “genios” como Bob Dylan o los Beatles para confirmar la sospecha. Ellos son más generosos en reconocer sus deudas y pertenencia a la tradición popular de lo que piensan la mayoría de sus alumnos y seguidores. Desde entonces, algunos de los músicos más brillantes de cada época se han rebelado contra el vicio de tomar demasiado en serio su propia genialidad, pongamos por caso la explosión punk o la escena rave, entre otros muchos ejemplos.

Originalmente en Nativa
Vía VENUSPLUTON

13 septiembre 2010

Adiós al mordaz antiburgués.

Muere en París Claude Chabrol, fundador de la Nouvelle Vague - Su cine aunó ataques furibundos a la burguesía de provincias con su amor al policiaco y a la buena mesa.

Claude Chabrol, uno de los cineastas clave de Francia y de Europa, miembro de la legendaria generación de directores que conformó la Nouvelle Vague, murió ayer en París a la edad de 80 años. Había nacido también en esta ciudad, en una familia acomodada de farmacéuticos, aunque sus mejores filmes acuchillaron el alma de la burguesía de provincias. Toda Francia recordó ayer su ironía, su hedonismo y los afilados retratos de esos burgueses provincianos que ha dejado en sus obras. Las emisoras de radio y las cadenas de televisión se poblaron también de viejas entrevistas llenas de su gran humanidad. En buena parte de ellas el cineasta -y el entrevistador- terminan partiéndose de risa.

Chabrol realizó más de 60 películas para el cine -y una veintena para la televisión-, entre las que se cuentan algunas obras maestras para la filmografía europea como El bello Sergio (1957), Los primos (1958), La mujer infiel (1968), El carnicero (1970), Un asunto de mujeres (1988), La ceremonia (1995) o La flor del mal (2002), entre otras. El presidente de la República, Nicolas Sarkozy, haciéndose eco del dolor general del país, lo definió así: "Tenía de Balzac la finura de su retrato social; de Rabelais, su humor, y seguramente también su truculencia. Pero sobre todo fue él mismo, tanto en sus películas como en la vida".

Como artista, comenzó sin embargo en las antípodas, estudiando Farmacia y Filosofía y Letras, pero su amor al cine pudo más. En 1953, cuando tenía 23 años, tras frecuentar el cineclub del Barrio Latino animado por Eric Rohmer, se incorporó a la redacción de la revista Cahiers du Cinéma, entrando en contacto por esa época con los otros componentes de la Nouvelle Vague: François Truffaut, Jean-Luc Godard o el citado Rohmer.

Una copiosa herencia de la que por entonces era su mujer le permitió llevar a cabo su primer filme en 1957, El bello Sergio, en el que un joven regresa a casa para encontrar a su héroe de infancia convertido en un alcohólico irrecuperable. Con ella obtuvo el premio a la mejor dirección en el Festival de Locarno y el Jean Vigo del año siguiente. Los primos, rodada en 1958, consiguió el Oso de Oro del Festival de Berlín. En mayo de 1959 rodó Una doble vida, con la que su protagonista, Madeleine Robinson, ganó la Copa Volpi a la mejor interpretación femenina del Festival de Venecia.

Desde entonces, y como recordaba el diario Le Figaro, Chabrol "trataría el cine con una pasión irreverente, mezclando arte y comercio, profundidad y facilidad, erudición y broma", desplegando una actividad descomunal.

Ecléctico, prolífico, cultísimo, lector omnívoro, muy trabajador, muy amigo de sus actores y de la gente, Chabrol elaboró a un ritmo endiablado sus más de 80 películas. Supo, como recordaron ayer muchos comentaristas, diseccionar las miserias de la pequeña burguesía. Pero también hizo películas históricas, o sociales o truculentas, inspiradas directamente en sucesos famosos o en novelas policiacas, de las que era muy aficionado.

En 1979 estrenó Prostituta de día, señorita de noche, en la que retrató a una conocida asesina que en los años treinta había envenenado a sus padres. Encargó el papel principal a Isabelle Huppert, que a partir de entonces se convertiría en su actriz fetiche. Ayer, Huppert, en una entrevista radiofónica, recordó sus rodajes con él: "No me filmaba como una mujer objeto del deseo, sino como si fuera su hija, siempre de una manera simple, íntima, muy dulce". Tal vez porque a ella no la definió como a Emmanuelle Béart tras el rodaje de El infierno: "Cara de ángel, cuerpo de puta". Huppert aseguró que su mirada como cineasta era "irónica, lúcida, dotada de una inteligencia implacable". Y añadió: "Pero lo más importante era su inmenso humanismo. Alguien capaz de ver lo malo de la sociedad, o lo menos malo, pero de recogerlo todo a través de un gran humanismo. Era alguien, en el fondo, profundamente bueno". Thierry Frémaux, director del Festival de Cannes, señaló que a sus 80 años "continuaba trabajando con la misma energía de siempre, de modo que daba la impresión de que iba a seguir ahí siempre". Y con ganas de viajar: ya había anunciado su presencia en la próxima Seminci, el certamen de Valladolid, donde iba a recibir la Espiga de Oro a finales de octubre y a inaugurar el ciclo Universo Chabrol. Aun sin su presencia, el homenaje se mantendrá.

Simpático, accesible, amante de los sudokus y de ver la televisión, era un gastrónomo capaz de emplazar un largometraje por los restaurantes que hubiera alrededor. De hecho, ayer, algunos actores recordaban que en los rodajes de sus películas no había bocadillos y el servicio de catering a las once de la mañana estaba acorde con el enorme apetito y el delicado paladar del director.

Gérard Depardieu rodó con él solo una vez, y ha sido en su película póstuma (tenía el siguiente proyecto ya en mente): Bellamy. Ayer, el actor definió así a Chabrol: "Claude era la alegría de vivir, tenía ese amor por la comida, por compartir, lo tenía todo: la historia del cine y la pasión, pero también la infancia, el placer y la risa".

Originalmente en EL PAIS.

10 septiembre 2010

Mechanical Principles_Ralph Steiner 1930.


A pesar de pertenecer a ese legado y recurrente tema de las vanguardias, y me refiero a esa predilección por lo industrial, por la maquinaria, por la tecnología y los cambios que provoca, este cortometraje propone algo bello, una especie de coreografiía del movimiento mecánico. Realizado por Ralph Steiner, colaborador de Robert Flaherty en "Nanook el esquimal" que nos ofrece una danza delicada al compás de las máquinas.


03 septiembre 2010

Página del més_CINENEXT.

El pasado mes de julio, Fernando Pomares fundó "CINENEXT" un nuevo blog en el que nos proporciona su opinión sobre cine, animación y otras prácticas fílmicas.

A pesar de la juventud de este blog, ya a conquistado la atención de muchos amantes del cine, así como ir incorporando nuevas secciones e invitando a colaboradores amigos e ilustradores para sus cambiantes cabeceras.






Música con poética propia.


Por Fernando Pomares

Hay grandes películas que han sido reflejadas en sus músicas. Composiciones que llegaban al núcleo del concepto, a la esencia dramática y emocional de la narrativa. Sin contrapuntos ni manierismo, las melodías, como un espejo, eran la viva imagen del trasfondo y la complejidad de aquello que sus personajes sentían y vivían. Músicas que independientemente de las películas a las que pertenecen evocan una idea, un pensamiento que llena de una cinética visceral nuestra necesidad per recibir impulsos, emociones que nos transportan de la apatía al zenit, de la tristeza a la aventura, de lo neutro a lo íntimo. Esquemas y fórmulas armónicas que han sido y son fuente de inspiración de futuras narraciones y deseos personales. Grandes compañeras que no necesitan las imágenes ni los dramas para ser por si solas obras propias.

Carter Burwell - Muerte entre las flores (Miller's Crossing, 1990)
Michael Nyman - El contrato del dibujante (The Draughtsman's Contract, 1982)
Michel Legrand - Piel de asno (Peau d'âne, 1970)
Ennio Morricone - La misión (The Mission, 1986)
Lennie Niehaus - Sin perdón (Unforgiven, 1992)
Georges Delerue - El desprecio (Le Mepris, 1963)
John Williams - Parque jurásico (Jurassick Park, 1995)
James Newton Howard - El bosque (The Village, 2004)
Franck Barcellini - Mi tío (Mon Oncle, 1958)
Nino Rota - La Dolce Vita (1960)

Playlist Spotify: Poética Propia

Mucho mas en CINENEXT

01 septiembre 2010

"Los orígenes del marketing" (pieza pluma sobre asuntos pesados)_León Siminiani.

Por Alfonso Martínez

León Siminiani, presentó el pasado mes de Julio su último trabajo "Los orígenes del marketing"(pieza pluma sobre asuntos pesados) en las jornadas de cine "Gandules 2010" organizado por CCCB.

De Siminiani se puede destacar la serie de ensayos fílmicos Conceptos Clave del Mundo Moderno, un decálogo donde intenta definir las claves del mundo modernos del cual, las cuatro primeras entregas "La oficina" (1998), "El permiso" (2001), "Digital" (2003) y "El tránsito" (2009) han alzado numerosos premios internacionales en los últimos años, y el díptico "Zoom-Límites" 1 ª persona (2007-2009) donde cambia el punto de vista para adentrarse en la subjetividad del diario fílmico. Actualmente trabaja en "Mapa" su primer proyecto de largometraje a medio camino entre el ensayo, el diario y la película de viajes

Con "Los orígenes del marketing" (pieza pluma sobre asuntos pesados) 8', una producción del propio CCCB Siminiani se enfrenta a un nuevo reto. Con una cámara llega a la india donde siguiendo con sus característicos patrones como realizador nos sugiere con imágenes el proceso de creación de la propia pieza. Una especie de ensayo o película de viaje en la que va improvisando meditadamente sobre la creación propia del film. De nuevo con voz en off frente a imagenes, nos plantea los limites del cine o el cine de no ficción en el que se muestra un trabajo a modo de work in progress o una película todavía por hacerse. Recurre a los sonidos e imágenes utilizadas como hilo conductor que nos van adentrando al proceso de creación que sigue el propio director.

los orígenes del marketing from León Siminiani on Vimeo.




Sobre León Siminiani.

26 agosto 2010

Silent Star Wars



vía IndExpCG

25 agosto 2010

Le cinéma critique. De l’argentique au numérique, voies et formes de l’objection visuelle

Por Cloe Masotta
La vida de las imágenes

La urgencia

“El artista ha acarreado la tradición de lo visual y la visualización a través de las épocas. En el presente, unos pocos han continuado el proceso de la percepción visual en su más profundo sentido y transformado sus inspiraciones en experiencias cinematográficas. Ellos crean un nuevo lenguaje, hecho posible por la imagen en movimiento. Crean donde mismo antes de ellos el miedo ha creado la más grande necesidad. Están esencialmente preocupados y negocian mediante sus imágenes con el nacimiento, el sexo, la muerte y la búsqueda de Dios”.
Stan Brakhage

En Film as a subversive art [1], Amos Vogel insiste en “el poder de la imagen cinematográfica, nuestro temor a ella, la emoción que nos empuja a ella”. El film es experiencia, reza el acertado título de la introducción a su fascinante exploración de las “imágenes subversivas” del cine; y el poder de la imagen cinematográfica de trance e hipnosis, nuestra incondicional rendición a ella, la convierte en una poderosa arma represiva y de dominio de las masas, a la par que también es posible “un cine más liberado” en que circulen otras imágenes, esos temas que el poder establecido ha convertido en tabú. En esta línea, Stan Brakhage en Metaphors on vision [2] propone un acercamiento nuevo a las imágenes que él plasma en su obra fílmica, tratando de devolver al espectador la experiencia de “un ojo no gobernado por las leyes de la perspectiva hechas por el hombre, un ojo no-prejuiciado por la lógica composicional, un ojo que no responde al nombre de todo, pero el cual tiene que conocer cada objeto encontrado en la vida a través de la aventura de la percepción” [3].

Ambas perspectivas, la de Vogel, y la de Brakhage –activistas del “cine de vanguardia”, desde la teoría, la realización y la programación– se hacen eco de otro modo de acercarnos a las proyecciones de la caverna platónica no ya como esclavos de la figuración de un Real inasible e impuesto por un poder sin rostro, sino como participantes activos en la percepción de otras imágenes no ya pálidos simulacros, escombro lumínico de ese Real construido por el status quo. Imágenes que ya no son meras sombras sin alma, sino entidades capaces de crear realidades y de cambiar ese Real en su interacción con el público. Imágenes que piensan, que pensamos y que nos piensan. Algo que intentan realizadores como el citado Brakhage, o John Gianvito, Angela Ricci y Gervant Gianikian, Philippe Grandrieux y los otros creadores que circulan por Le cinéma critique.

Pero no sólo las imágenes sino también el acto de escritura es una poderosa herramienta crítica destinada a cambiar esa relación de los espectadores con las sombras proyectadas en la pared de la caverna. A finales de los años noventa, en “Ultimatum: An introduction to the work of Nicole Brenez” [4] el crítico australiano Adrian Martin sitúa la labor teórica de Nicole Brenez bajo el signo de la urgencia definiendo su labor crítica a partir de la idea de ultimátum. Una noción que Martin introduce a partir de la contundente afirmación de Jacques Rivette sobre Viaje en Italia (1954), en su célebre “Lettre sur Rossellini”: “abre una brecha por la que todo el cine del futuro deberá pasar bajo pena de muerte”. Así, la actividad crítica de Brenez respondería a la urgencia que surge ante ciertas imágenes, de escribir sobre ellas desde un pensamiento que en lugar de esclerotizarlas, opera una apertura, la posibilidad de una experiencia. Pues, como afirma Adrian Martin en su texto, “las reflexiones teóricas –tal como sucede en muchos de los colegas cuyo trabajo inspira y anima el de Brenez, como Raymond Bellour, Alain Bergala y Charles Tesón–, surgen del trabajo y el placer de ver, analizar, comparar y escribir: los momentos decisivos en que el cine mismo guía a la teoría, y sus invenciones, innovaciones y sorpresas generan ideas nuevas”.

Es así como Nicole Brenez –programadora en la Cinémathèque Française, crítica e investigadora, así como docente en Paris I– prosigue con la coordinación de Le cinéma critique su incansable actividad –o militancia– de permanente apertura de ámbitos de reflexión en torno a la imagen. Siguiendo la estela de sus investigaciones en torno a lo figural y la potencia plástica de la imagen, –que emprendió a partir de obras tan decisivas como De la Figure en général et du Corps en particulier [5]– Le cinéma critique se interna en el ámbito de la objeción visual, es decir, en “los modos de actualización práctica y plástica de un trabajo crítico en cine”. Algo que en el texto se llevará a cabo desde tres ejes o perspectivas: desde la estética, desde los usos del médium y, por último, desde la idea de un cine que se replantea sus propios medios o postulados técnicos. Para ello el volumen combina las aportaciones de críticos e investigadores con las de realizadores de diversas generaciones y ámbitos de la imagen.

¿Cine de vanguardia hoy?

Peter Whitehead abre la constelación de colaboraciones de Le cinéma critique con un texto-manifiesto en que con altas dosis de poesía reivindica la “vanguardia” en la contemporaneidad. Del cine que contesta a las formas establecidas por la industria, a la historia impuesta por las imágenes domadas por el stablishment del Espectáculo, pero también del cine que contesta al propio medio, que se interroga por su esencia y por las mutaciones de la imagen ante la progresiva extinción de lo químico por lo numérico. De ese cine se hacen eco las diversas aportaciones al volumen coordinado por Nicole Brenez. Y la pregunta abierta por Whitehead, “en la era del espectáculo integral, ¿que podría ser un film de vanguardia?” [6] impregna el volumen. Y el análisis de un crítico o analista de un cineasta o de un motivo fílmico, o las reflexiones de diversos realizadores sobre su obra conducirán en muchos casos a un esbozo de definición, a una tentativa de responder qué es eso de “cine de vanguardia” hoy. Y pronto, muy pronto, desde las primeras páginas, el lector percibe una inquietud común en la investigación formal, reflexiva de cineastas y críticos: la de pensar qué es ese cine que objeta de forma crítica respecto a sí mismo, a la historia, a las formas establecidas o a los cambios tecnológicos y su incidencia en la ontología de la imagen.

Así, en su exploración sobre las imágenes del cuerpo femenino en la contemporaneidad y en torno a su figuratividad plástica, Gloria Morano define el cine de vanguardia como “Conjunto variado de propuestas artísticas que se oponen a la domesticación de la imagen y se miden con los límites de lo representable”. [7] A la par que Adrian Martin afirma la oposición de la creación de vanguardia a la “economía estética clásica industrial” que, al mismo tiempo, “inventa sus propias lógicas”… [8] Una serie de definiciones que nos recuerdan las citadas palabras de Amos Vogel defendiendo el potencial de las imágenes, no como arma del sistema para someter a los sujetos, sino como un “cine más liberado, uno en que los temas previamente prohibidos sean explorados sin pudor” [9].

Pero hay más, bastante más, en Le cinéma critique, que una poderosa reflexión en torno a ese otro cine englobado bajo el concepto “vanguardia”. Son destacables textos como “Attaquer la figuration”, de Vincent Deville, que parte del manifiesto del grupo de cineastas Melba de 1976 y su rechazo de la representación figurativa, así como de la ficción y ciertos usos “clásicos del dispositivo cinematográfico” [10], para trazar un recorrido por una serie de artistas y obras que exploran de forma plástica las fronteras entre abstracción y figuración. En el ámbito no tanto de la imagen como del sonido, en “Cinéma et musique expérimenaux: le cas australien” Adrian Martin propone “una estética general y un cuadro conceptual para reflexionar sobre las relaciones entre la música y la imagen en el cine experimental”. Son también caudales las aportaciones centradas en las obras de algunos autores concretos, como “Le peuple qui vient: gestus du cinéma prophetique”, de Sylvain George, sobre el cine de Angela Ricci y Gervant Gianikian; “Fertilité du hiatus: Angel Leccia”, de Vincent Deville, y también las páginas de Federico Rossin, “John Gianvito: le futur antérieur du cinéma”.

La ausencia

También los críticos, los analistas dan vida a las imágenes. Programar, enseñar, escribir… es mantener vivo aquello que con tanto celo nos ofrecen los realizadores, una experiencia. Por eso es lamentable descubrir que algunos de los libros de Nicole Brenez, aportaciones de suma importancia al análisis de las imágenes desde la concepción de lo figural, algo que retoma la teórica en el texto que abre Le cinéma critique, actualmente se hallan descatalogados. Es el caso de De la Figure en général et du Corps en particulier. L’invention figurative au cinéma (ed. De Boeck Université) y de Jeune, dure et pure ! Une histoire du cinéma d'avant-garde et expérimental en France (ed. Mazotta). Difícil por no decir imposible lectura en España de unos textos que como mucho se pueden consultar en algunas bibliotecas de Francia. Una lástima. Esperemos que no suceda lo mismo –y que no desaparezca de los circuitos de distribución– con Le cinéma critique. Un texto que nos permite conocer la obra de muchos artistas de difícil acceso y pensar en la posibilidad de otras imágenes distintas a las que captan las cámaras de video vigilancia, o las que parpadean infinitamente desde los informativos emitiendo sus capturas vía satélite las 24h del día.


Notas:

1. Vogel, Amos, Film as a subversive art, New York , Random House, 1974.

2. Brakhage, Stan, Metaphors on vision, New York , Film Culture, 1963.

3. Traducción de un breve fragmento de Metaphors on vision publicada en el blog Arrebato de Cine Original (leer el texto).

4. Se puede consultar el artículo en el website de la Universidad La Trobe (leer el texto).

5. De la Figure en général et du Corps en particulier. L’invention figurative au cinéma, De Boeck Université, 1998.

6. Whitehead, Peter, “Au commencement était l’image, avant le commencement était l’Avant-Garde”. En Le cinéma critique. Pág. 25.

7. Morano, Gloria, “Le corps féminin dans le cinéma d’avant-garde contemporain confronté aux proprietés plastiques de l’argentique et du numérique”. En Le cinéma critique. Pág. 89.

8. Martin, Adrian, “Cinéma et musique experimentaux: le cas australien”. En Le cinéma critique. Pág. 143.

9. Vogel, Amos, Film as a subversive art.ique. Pág. 35.

Vía Contrapicado

02 julio 2010

La Blogothèque. Conciertos para llevar la música a la no ficción

Por: Adriana Requena
Adriana me sorprende con un artículo muy reflexionado a cerca de las nuevas tendencias del audiovisual y del cine musical. ¿Donde están los límites? ¿Donde encajar estas piezas?

En otra esquina de esta red hay un videoblog donde la música acontece: La Blogothèque, un webzine que explora nuevas posibilidades para la creación y difusión de la música y el vídeo, dependiendo absolutamente de la conectividad entre sus agentes. Los agentes somos todos nosotros: seguidores, realizadores, bloggers y músicos que participamos de esta historia de amor y de Internet.

Una vez dentro de la página un clic en Concerts à emporter (”Conciertos para llevar”) nos coloca frente a una colección de más de cien cortometrajes en vídeo, de género por discutir, de conciertos breves, en directo y sin repeticiones, de las bandas que van tentando y encontrando los creadores de la web. Arcade Fire, Arquitechture in Helsinsky, Bon Iver, Elysian Fields, Menomena, I’m from Barcelona, Au Revoir Simone, Beirut, Animal Collective, Vampire Weekend, Yeasayer, Man Man, Fleet Foxes, etcétera, en una pantalla compartida. No pretenden ser inventario de nada, pero a fuerza de recomendaciones entre amigos y buenas reseñas se han vuelto un referente de lo que los críticos musicales han acordado llamar “buen gusto” en la música indie.

Ciertos rasgos formales se repiten en casi todos los vídeos: el concierto se graba en un único plano secuencia, bastante saturado en la coloración, que se filma con cámara en mano y con sonido directo. Al comienzo y al final, justo antes y después del título y los créditos respectivamente, montan algunos planos de contexto de, por ejemplo, la calle o el bar donde se lleva a cabo el concierto, el calentamiento de los músicos, afinación, etc. Todos estos rasgos serán nuestros indicios.

Basta ver uno de estos videos para, además de todas las sensaciones que generan, llenarse de la pregunta clave detrás de las ideas que comienzo a tejer: ¿son videoclips o documentales? ¿es cine amateur? ¿Cómo han alcanzado lo masivo a partir de una poética tan del detalle? ¿Interesa discutirlo? Pues me aventuro a responder a la última pregunta en plural: sí que nos interesa. Encontramos aquí un anclaje vivo desde el cual interrogar muchos de los asuntos que hoy preocupan y ocupan a la crítica y a la práctica de la no ficción.

Cada vídeo sugiere distintas discusiones, pero en plano general podríamos distinguir: la confusión de géneros, la superación de la representación hacia la experiencia, la articulación de los agentes como base del acontecimiento que inscribe, lo amateur como vehículo de lo íntimo hacia lo masivo, y la transformación de sus propuestas en las réplicas de sus espectadores.

¿Cómo nombrarlos?
A nivel genérico no hay demasiado que revolver. El sistema de géneros, inaugurado en las poéticas clásicas como conjunto de principios normativos eternos, ya ha adquirido su historicidad con el formalismo ruso y nos llega bastante revuelto. No pretendo entonces categorizar para encontrar ni el cosmos en el caos, ni una solución moderna, sino interrogar una frontera. Intentar clasificar a grandes rasgos los Concerts à emporter nos servirá, en todo acaso, para hablar de los límites que estos problematizan como producto híbrido.

Explorando esta encrucijada genérica podemos rastrear dos tradiciones enunciativas bastante amplias: la del videoclip musical, bastante institucionalizada, y la de la no ficción, siempre seductoramente problemática. Pero antes de entrar a exponer mis especulaciones comparto una frase de los mismos creadores de la web: “Cuanto más avanzamos más tenemos la sensación de que los Concerts à emporter se acercan a una idea, una verdadera: van al encuentro de la música y del cine, del documental y de la captura pura, buscan dar ritmo a la imagen y colores a la música, son acontecimientos y testimonian el acontecimiento.”

En cuanto al videoclip la coincidencia con La Blogothèque radica simplemente en que en ambos intentos se crea una pieza audiovisual a partir de una canción. En algunos casos les sirve de excusa, en otros de detonante, pero siempre es el pre-texto. Las diferencias por otra parte son innumerables. Hablando siempre en términos de tendencia, es decir generalizando, podemos reconocer el videoclip como un género de vocación ficcionalizante: desarrolla historias con planteamiento, desarrollo de conflicto y desenlace, inventa personajes fantasiosos (héroes, víctimas, princesas), mitifica la figura del músico hasta la perversión rockstar, obstaculiza la circulación de la vida de las canciones hacia la vida de los espectadores.

Los Concerts, en cambio, se hacen desde la idea y el deseo del acontecimiento, en busca de lo real posible de la performance musical. El principio general es sacar a la banda del estudio, del escenario, y colocarla en un espacio no convencional, a veces callejero, a tocar una canción frente a un público no ordinario: extraordinario. Algunos de los conciertos se dan a solas con los músicos en espacios íntimos como un piso privado, un baño, una azotea, etc., pero muchos ocurren caminando por la calle, en la plaza, en el parque, y estos son los más interesantes. En estos se potencia N veces el encuentro imprevisto y la sorpresa, que es la clave a partir de la cual se enriquece el acontecimiento. Ver por ejemplo los vídeos de Menomena y Soundteam.

Este es el motor detrás del videoblog: lo que puede pasar, frente a la cámara y detrás de la cámara, en el momento en que la música se hace frente a un público azaroso. Y lo proponen, lo inducen y lo registran/inscriben desde una mirada participativa, es decir una mirada que a su vez acontece.

Desde la cámara se elige un lugar para comenzar, se prevé un recorrido a grandes trazos tanto para la banda como para el propio realizador y comienza el concierto. Después del ‘rec’ todo será azaroso, y a eso se comprometen cuando deciden hacer los vídeos en una única toma de plano secuencia. Vemos una cámara que busca el gesto del músico, la atmósfera, mientras baila, duda, encuentra, se queda y vuelve a la búsqueda: el plano secuencia lo deja todo expuesto. La cámara, casi siempre en manos de Vincent Moon (creador del website), desnuda su lectura del momento y esto vuelve su experiencia la inscripción misma. El vídeo, la huella, es la propia transformación de la ejecución musical en interpretación del realizador, quien la reejecuta a su vez desde su punto de actuación como camarógrafo (1). Ver, por ejemplo, el clip de Elysian Fields.

El sonido es siempre directo. Los micros, casi siempre a cargo de Chryde (otro de los fundadores de la página), salen en cuadro infinidad de veces y sus movimientos también se registran. Saturaciones, superposición de sonidos del mundo y de la música en el mundo, comentarios del público, conversaciones entre los realizadores y los músicos, todo nos habla de una superación de la preciosista mezcla de estudio. Aquí el sonido, su posibilidad de error, su error, su presencia, vigoriza la inscripción de esa vida que acontece irrepetible.

La perfomance, mutua propulsión
Como en ese cuento del árbol que aunque caiga no suena a menos que haya alguien que lo escuche, sabemos ya que es el lector/espectador el que completa/reabre el sentido de cualquier texto. Desde esta idea entendemos que la música, en tanto que arte performativa, se sucede cuando el ejecutante y quienes lo escuchan se encuentran. Tienen varias maneras de encontrarse: en el disco, de forma no simultánea y sin posibilidad de diálogo inmediato; en el concierto tradicional, de forma simultánea y con la posibilidad de un tipo de diálogo demarcado por la distribución de roles artista – público (mediado por el escenario, la taquilla, la mezcla de consola, etc. y con la función de cumplir ciertas expectativas); y en los conciertos imprevistos donde las condiciones favorecen otro tipo de articulación.

En los conciertos imprevistos se vencen parcialmente los poderes atribuidos a los agentes por esta distribución de roles de la performance prevista. El músico se ve expuesto a una relación más horizontal donde debe seducir a un público por primera vez. Todo depende de cómo sepa articularse con este público, más allá de la correcta ejecución técnico-artística de su pieza, independientemente del gusto compartido por un estilo de música y de lo alcanzado en la mezcla de su disco y los logros de su distribución. Para efectos de la realización el inducir estos conciertos imprevistos y de pequeña escala ofrece la oportunidad de documentar una relación de flujos de deseo multidireccional. La cámara registra tanto la enunciación como la reacción, el aplauso y su reacción, la articulación en presente.

Como cualquier romance, en el que se necesitan dos amantes para llamarse tal, en el registro de la performance todas las partes han de estar incluidas en las imágenes que lo inscriben. Filmar a un solo agente, dejando a los demás perdidos en la abstracción sin tiempo ni espacio de la cuarta pared, sería reducir su realidad, bloquear su deseo. Los Concerts à emporter no sólo capturan esta reacción de quienes escuchan sino que inscriben los deseos del realizador, su reacción, a través un trabajo de cámara decididamente expresivo en tanto experiencial. Ver como ejemplos ilustrativos los vídeos de Hidden cameras y Bon Iver.

Íntimo y masivo
El estilo coincide totalmente con lo que estamos acostumbrados a denominar cine aficionado: planos secuencias de cámara en mano, fuertes contrastes, interacción con los realizadores, en fin una estética aparentemente no cuidada que vinculamos a la espontaneidad del video doméstico. La cuestión está en que esto es una decisión estética. Parte de una necesidad genuina de los realizadores de romper con las artificiosas formas que tiene la industria musical de representar a las bandas.

Se lleva a cabo una preproducción para concertar los encuentros con las bandas, acordar localizaciones, días, puestas en escena desde la cuales partir, pero los vídeos dan la sensación de nacer cuando se empieza a grabar. En cierto modo es así por todo lo comentado sobre la irrepetibilidad y el imprevisto, sólo que se conciben sus rasgos generales previamente, se inducen y finalmente se filman para construir o reforzar la credibilidad sobre lo espontáneo y su posibilidad real de acontecer. Lo amateur, doméstico, cercano, genera una fuerte sensación de intimidad con los espectadores y es reforzado por las condiciones de distribución de los vídeos. Todos los conciertos se cuelgan en la web y pueden ser disfrutados de forma libre y ser descargados libremente. Son nuestros, sin más. La posibilidad de comentar inmediatamente después de haber visto los vídeos abre una dimensión participativa al asunto que obtiene mucho más volumen cuando confirmamos que existen réplicas a la experiencia en otras ciudades del mundo. Como ejemplo cercano contamos con venuspluton!, inspirados por la Blogotheque. Desde Barcelona compilan vídeos de conciertos en lugares no habituales en plano secuencia (”venusplutones”), sonido directo y difusión gratuita online, y han ampliado y variado las ideas iniciales de Moon, como por ejemplo con vídeos de remontaje (”fotogramarojo”) o de grabaciones de conciertos desde el escenario (”directoalavena”), entre otras iniciativas.

Con un promedio de cincuenta mil visitas al día (varios millones al año), podemos reconocer el carácter masivo y popular de La Blogothèque. La vehiculación de sentido que se genera a partir de la identificación que late en el cine amateur es mi única respuesta. Esta poética del detalle, que recupera las cuestiones y los encuentros más cotidianos como agentes transformadores recuerda aquella frase de Unamuno: “el repensar los lugares comunes es el mejor medio que tenemos para librarnos de su maleficio”. El lugar común del género, del formato, del estilo, del dualismo… todo esto desbordado, repensado, ha dado pie a la hibridación, a la apertura de unos sistemas que comenzaban a empolvarse, y a la maduración de archigéneros musicales como el Indie, prácticas mediáticas como las de los Concerts à emporter, espacios como La Blogothèque. Hay que seguir revolviendo, porque también en la cotidianidad habita la sorpresa.

- - - -

(1) Moon apuesta ahora por filmar a distintas bandas de la misma ciudad en una sesión de improvisación que convoca. Así pretende componer una imagen video de una escena musical local en la que se inserta a través de su trabajo. Hasta la fecha sólo ha intentado una vez, en Copenhaguen, y aún no lestá colgado, pero la sola intención y lo fértil de este encuentro nos habla de cómo instrumentaliza la videocreación. Para conocer más sobre su trabajo se pueden visitar sus páginas web: Temporary Areas y vincentmoon.com.


Vía BLOGS&DOCS

28 junio 2010

Electric Earth_Doug Aitken



Más sobre Doug Aitken

Visto en UBUWEB